Ronaldo cambia el rumbo de un Madrid perdido (2-1)
Ante un equipo merengue sin ideas, el Athletic disfrutó de su primera parte más plácida El Espanyol mantiene líder al Barcelona después de su victoria frente al Sevilla
Ronaldo demostró a Capello que debe de ser titular. Su sola presencia en la segunda parte intimidó al Athletic y cambió de forma radical el signo de un partido que hasta entonces dominaba, sin problemas, el equipo de Mané. Al Madrid le bastaron su cambio de actitud en la segunda parte y las apariciones del brasileño, que marcó el empate y estuvo en casi todas, para remontar, sumar su cuarta victoria consecutiva y situarse a sólo un punto del Barcelona. Sigue con un fútbol plano, pero resultados mandan. El Athletic mejoró con Mané, fue mejor durante una hora, pero dejó patente que está en horas bajas y que en defensa es un flan. Se viene abajo a la menor adversidad, acusa los nervios de que quien lucha por la permanencia -la absurda expulsión de Aduriz fue un claro ejemplo- y arriba también perdona, tal y como evidenció Iraola al desaprovechar una ocasión final pintiparada. Ante un Real Madrid lento, sin ideas, desesperante, con aires de suficiencia, el Athletic disfrutó de su primera parte más plácida en muchos meses. Ni siquiera los leones tuvieron que presionar y correr mucho para robar el balón, ya que este rival no tiene el más mínimo rubor en regalarlo, aunque sea en casa y contra un equipo en descenso. Y eso, aunque los resultados más o menos acompañen, el exigente Bernabéu no lo perdona. Detalles de Robinho Salvo la vergüenza torera de Raúl, que corre como un debutante y aparece por todos lados, y algunos detalles geniales de Robinho, el Madrid fue una calamidad. Un tiro de Raúl desde la «semiluna» del área, y un disparo de Salgado que desvió Lafuente, tras una bicicleta y un toque sutil y picado de Robinho, fueron los únicos momentos de tensión en área bilbaína. Reyes estuvo desaparecido y de Van Nistelrooy nadie supo. Sin Guti, lesionado y sancionado, el Madrid es incapaz de crear el mínimo fútbol exigible desde el centro del campo. Ya lo demostró en Valencia, aunque ganó, pero en este primer tiempo sus problemas se agravaron. Diarra y sobre todo Emerson, el que tanto se queja del trato del Bernabéu, desaparecen, se quitan de en medio en cuanto hay que elaborar. Y sin Helguera atrás, esta vez lesionado, nadie la saca con elegancia. Yeste, mientras le acompañó el físico, gobernó el duelo a su antojo. Sus lanzamientos de falta -el Madrid insistió en el error de cometer infracciones a unos diez metros del área-, generaron peligro. No acertó por centímetros en uno, con Iker perdido en otra dirección, pero el Athletic avisaba. Su gol, muy polémico, llegó pasada la media hora. Saque en corto de una falta y duro disparo de Luis Prieto que se cuela tras rozar en el pecho de Gabilondo, en claro fuera de juego. A partir de ahí, el arbitraje fue hogareño. La dinámica cambió por completo en la reanudación. En parte porque al Madrid no le quedaba otra que aumentar el ritmo, pero sobre todo porque Capello quitó al fin a Emerson, también a Reyes, y apostó por Beckham y el reaparecido Ronaldo. Creció la intensidad. Los cambios defensivos de Mané también favorecieron la remontada blanca, sellada con un lejano disparo de Roberto Carlos. Y el duelo murió con más polémica y un presunto penalti.