Pívot de Baloncesto León
«Sin el buen rollo que hay dentro de este equipo no estaríamos líderes»
El donostiarra, que anotó la canasta decisiva en Santander, asegura que la plantilla del León es una «piña», una situación que considera imprescindible para lograr el ascenso
Otegui (25 años, 2,04) llegó en verano sin hacer mucho ruido, pero en pocas semanas se ha metido a la afición en el bolsillo. Los que le conocen bien dicen que nada tiene que ver en lo personal con lo que se ve en la cancha. Cuando se viste de corto se entrega hasta un límite que roza la chulería con el contrario, pero cuando se quita las zapatillas se convierte en una persona jovial, humilde y muy humana. En los últimos partidos ha sido el gran protagonista. En Santander decidió el partido al anotar sobre la bocina. -¿Qué se le pasó por la cabeza? -Fue una alegría inmensa al ver como entraba la canasta. Era alegría en lo personal, pero también por la victoria colectiva, porque éramos líderes y porque teníamos más cerca la Copa del Príncipe. -¿Le había ocurrido alguna vez una situación como ésta? -Nunca me había pasado. Cuando te ves en una situación así si la metes la satisfacción es inmensa, pero si la fallas me imagino como te quedarás. Me sorprendió cuando vi que Tucky me lanzaba el balón a mí, pero era la mejor opción porque mi defensor esperaba que tirase Paolo (Quinteros) y se fue con él. Estaba animado por cómo me estaban saliendo las cosas y lancé. Tampoco tenía otra opción porque no había tiempo. Al que le llegase el balón tenía que tirar. -Después de una salida poco gratificante de Lobos, ¿le supo un poco mejor la canasta? -No. La satisfacción es la misma y no se deben confundir las cosas. Salí mal de allí y que se jodan, pero creo que la alegría había sido la misma jugando en casa o en cualquier otro campo. -Otegui vive un momento dulce de juego, ¿ha tocado techo? -Estoy en un buen momento, y tengo confianza, y estoy disfrutando de muchos minutos. Cuando el equipo gana y te salen las cosas, todo va rodado. Estoy contento, pero tengo los pies en el suelo porque hay que seguir trabajando. -En la pista su juego ofrece mucha casta y entrega. En Menorca enganchó mucho con la grada y aquí también está pasando... -Cuando la gente sabe de baloncesto y se pasa el año viendo a un equipo le gusta la entrega en sus jugadores, vayan bien las cosas o no. Le gusta que un jugador si tira el balón vaya a recuperarlo, que pelee el rebote, que se pegue con el contrario... Es normal que un jugador frío no conecte tanto. Al aficionado le gustan los jugadores calientes y que se vea la implicación. -¿Qué le dice ser líderes? -Dice que estamos bien, que estamos trabajando y que somos un equipo dentro y fuera de la cancha. Eso es bueno mirando al futuro. Somos líderes y hay que vivir el momento, pero con humildad. Hay que seguir día a día trabajando para rendir al máximo y alcanzar el éxito del ascenso al final. -¿Merece la pena ir a la Copa? -Creo que sí. Es un premio por el trabajo de la primera vuelta y no hay que ir pensando en la obligación de conseguirla, aunque si ganas te enriquece. Personalmente me gustaría ganarla. Es un prestigio para el club, para el equipo y para los jugadores. Es cierto que si no vas tienes un descanso, pero somos profesionales y si ganas te llevas una Copa. -Se habla de la unidad de este vestuario, ¿qué hay de verdad? -Es verdad. Celebramos todas las victorias con una cena y quedamos habitualmente los que podemos, porque algunos tienen hijos. El gesto de Santander dice mucho, cuando hasta Rick Hughes vino a abrazarme. Somos una piña y todos animamos a los compañeros cuando hay malos momentos. Lo digo de corazón, sin el buen rollo que hay dentro de este equipo no estaríamos líderes. -La llegada de Hughes encarece los minutos a los pívots... -Está claro que todos bajaremos los minutos, pero es un arma de doble filo, porque la competencia hará que todos vayamos a muerte en los entrenos y esa calidad en los entrenamientos se podrá ver después en los partidos. -Los aficionados en León aún no han visto a Hughes, tras varios entrenamientos cómo lo definiría... -Tiene un físico muy bueno, es fuerte y ofensivamente tiene mucho talento. Recibe el balón abajo y lo mete con facilidad. Llega bien físicamente y conoce la liga y lo que es ascender. Sabe que hay que estar unidos y no romperá la química del equipo.