Central del Real Madrid
«Confío en que mi Balón de Oro suponga un cambio en la historia»
El italiano defiende que los defensas son también decisivos y asegura que aunque en el Madrid «hay que jugar bien» al final lo importante para todos es conseguir títulos

Cannavaro cree que ningún delantero brilló en el Mundial y eso fue decisivo en el Balón de Oro
Fabio Cannavaro (Nápoles, 13-9-1973) cierra el 2006, el mejor año de su vida, vistiendo el blanco del Real Madrid, con el sentimiento de haber «cumplido» sus sueños de infancia, con la consecución del Mundial y un Balón de Oro, que siente como un cambio para la historia de los defensas. Viste chándal cuando trabaja, ama el fútbol desde su infancia y lo siente en su corazón. El mismo que latía con fuerza en una banda de San Paolo, donde admiraba a sus ídolos en Nápoles. Daba sus primeros pasos en la cantera y acudía al estadio para cumplir con sus funciones de recogepelotas. Posa con naturalidad al ser retratado, la misma con la que responde directo y sincero cada pregunta. Su sonrisa de anuncio no la borra del rostro ni cuando se expone a las críticas y mantiene una mirada de seguridad tan azul, como el momento que atraviesa por su vida. -Elija tres imágenes que resuman su carrera. -La primera, mi debut con el Nápoles, la segunda cuando gané el título de Liga con la Juventus y la final cuando gané el Mundial con Italia. Levantado por todos mis compañeros, con la Copa del Mundo en mis manos es increíble, una imagen inolvidable. -¿Y cuál borraría de su currículum? -Ninguna, en mi carrera me ha gustado mucho todo. -Sin duda pasará a la historia por ser un central que gana el Mundial sin recibir una tarjeta, ¿cómo se puede explicar? -Difícil. Hice un Mundial increíble en el que estuve muy bien, concentrado y sereno. Es complicado no ser amonestado en siete partidos, pero ya lo había vivido en la Juve, donde jugaba con pocas faltas. El problema es aquí, en España, donde se muestran muchas amarillas. Eso no me gusta. -¿Cree que los árbitros miden diferente en Italia y España? -Sí, en Italia al árbitro le gusta más el contacto, aquí la fuerza y el contacto no le gusta a ninguno. Es más difícil para un defensa. -Se siente su orgullo cuando presume de haber salido de las calles de Nápoles. -Como todos los niños del mundo de mi generación he comenzado jugando en la calle y sobre todo en Nápoles, donde se juega siempre en plazas donde no hay porterías y las inventas. Recuerdo cómo poníamos ropa o las mochilas del colegio simulando los postes. -A los niños de Nápoles fue su dedicatoria del Balón de Oro. -Sí, porque todos los niños deben de tener un sueño. Cuando era pequeño el mío era jugar al fútbol y llegar a ganar el Mundial con Italia, eso sí, nunca pensé que llegaría a ganar el Balón de Oro. He cumplido mis sueños y es bueno que cada niño tenga un sueño por cumplir. -Ahora, ¿los problemas de la sociedad actual complica más el futuro de los niños? -Por un lado no porque ahora existen muchas escuelas de fútbol, como comprobé con mi hijo mayor en Madrid, pero es cierto que antes no existían, sólo teníamos la calle para jugar y los niños éramos más listos, elegíamos mejor el camino y sólo pensábamos en el fútbol. -Su trabajo de infancia recibió recompensa con su salto al Nápoles y en el primer entrenamiento casi lesiona a Maradona. -Le metí una patada increíble y me dijeron «Fabio, tranquilo», pero Maradona se metió por medio y me dijo «Tú tranquilo, juega normal, como sabes». Para cualquier napolitano Maradona es Dios, para nosotros siempre será un fenómeno que hizo ganar al Napolés dos scudettos, una UEFA y una Copa de Italia. -¿Quiénes eran sus ídolos? ¿Pedía autógrafos? -Siempre Maradona, pero como napolitano estaba Ciro Ferrara, un jugador ejemplo para la cantera y para mí como defensa. Yo era un aficionado más que se quedaba con la boca abierta cuando estaba cerca de Maradona. Tenía muchos autógrafos de Careca, de Carnevale. -¿A qué renunció Fabio Cannavaro por ser futbolista? -A mucho. Siempre he sido responsable. Con 18 años, cuando todos mis amigos salían con chicas y a discotecas, yo siempre estaba en mi casa porque el domingo tenía que jugar. Muchos compañeros míos salían y yo me quedaba en casa. En vacaciones iba al revés de mis amigos, yo trabajaba con el equipo en pretemporada. -¿Es la fuerza mental la clave? -Pienso que sí, porque en mi cabeza siempre estuvo ser un jugador de fútbol, ganar, eso es importante. Yo sólo miraba el fútbol, el resto no me importaba nada. -Su Balón de Oro ha creado polémica al recaer en un defensa. -A mi casa (sonríe). Mucha gente ha criticado que me den el Balón de Oro, es normal, pero la mejor respuesta es estar nominado también a mejor jugador FIFA del año. La gente piensa que si uno gana el Balón de Oro debe ser el futbolista más técnico y es un premio a todo el año, he jugado siempre bien. No lo dan porque uno haga malabarismos con el balón. Cuando gané el Mundial para todos fui el mejor y ahora que me dan el premio lo critican. -¿Qué razones ha encontrado? -A la gente no le gusta que un defensa gane el Balón de Oro, porque para muchos no podemos luchar por un premio así. Confío en que mi premio suponga un cambio para la historia. Soy afortunado porque este año muchos delanteros no han jugado bien, no han brillado en el Mundial, por eso ha ganado un Mundial la defensa. Siempre jugadores como Maldini, Baresi o Roberto Carlos han merecido ganarlo, pero coincidía que un delantero se les adelantaba porque marcaba muchos goles. He ganado el Mundial, he jugado bien y ningún delantero lo ha hecho igual. -¿Qué sueña ganar en Madrid? -Es importante ganar, no sé el título. Estamos en un año en el que la gente quiere ganar. Somos el Real Madrid y tenemos que jugar bien, pero lo que al final importa a todos es ganar y todos los títulos tienen la misma importancia. -¿Por qué aún no se ha visto al verdadero Cannavaro? -Tras ver los partidos del Mundial, donde fui un jugador increíble, es imposible mantener ese nivel. Si fallo en un partido la gente dice que no estoy bien, pero si miras mi trayectoria he hecho partidos buenos.