Fútbol | El ambiente
Una docena de aficionados ponferradinos se dio cita en el nuevo coliseo murciano
L. DE LA MATA/ ENVIADO ESPECIAL
Como siempre que la Deportiva entra en escena, por muy lejos que se desplace, la afición berciana se deja notar en las gradas, en mayor o menor medida. Ayer no iba a ser una excepción. Con este partido, los blanquiazules han comparecido ya en tres ocasiones por territorio murciano esta temporada, a lo que se debe añadir el encuentro copero disputado en Elche, cerca de estas tierras, donde también hubo representación de público berciano. La razón es que en el levante español residen unos cuantos bercianos que se van desplazando allá por donde juegue la Deportiva y la de ayer era una buena oportunidad para volver a tomar contacto con el equipo de sus amores. Así, en la zona de preferencia, es decir, en la parte contraria a la tribuna principal de esta majestuosa instalación, se asentaban una docena de seguidores ponferradinos que no dejaron de animar ni un solo instante y eso que debían luchar contra 11.070 espectadores, resultantes de sustraerlos a ellos mismos de la cifra de aficionados que ayer acudieron a la Nueva Condomina. Sólo perdieron en su combate cuando el público local empezó a gritar con fuerza contra el propio Murcia en el tramo final del encuentro. Festejaron por todo lo alto el gol de Rubén Vega y despidieron al equipo berciano con una gran ovación cuando Del Cerro Grande decretó la conclusión del partido. Pasaron una buena tarde en la que no faltó el sufrimiento, puesto que el Murcia salió decidido en el segundo tiempo a darle la vuelta al marcador, después de que Rubén hubiera puesto en franquía a la escuadra de Pichi Lucas. La gente del Bierzo hace ostentación de su paisanaje y da gusto llegar a los exteriores del estadio (casi una hora antes de que comience el partido) en medio de una interminable caravana de vehículos de aficionados locales y que suene el claxon de un coche con gente que lleva bufandas blanquiazules en su interior. Es normal el atasco puesto que los aficionados del Murcia han ganado en comodidad dentro del estadio pero echarán de menos el placer de darse un paseo hasta la entrañable Condomina (que ahora es coto exclusivo de sus enemigos del Ciudad) para tener que ponerse manos al volante para salir del caso urbano hasta el nuevo recinto que se asienta junto a la autovía que lleva a Alicante. No sólo saludaron al principio si no que al final se quedaron para aplaudir la salida del autocar de los blanquiazules. Sobresaliente para la afición.