El sueño acabó en pesadilla (Internaciona 1-Barcelona 0)

El Barcelona se queda una vez más sin el trofeo intercontinental al estrellarse contra la guerra táctica planteada por el Internacional, que hizo bueno su gol en un partido trabado Rijkaard:

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Sergi Olego - yokohama
León

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El Barça naufragó otra vez en su segundo intento por conquistar el Mundial del Clubes. Un mal partido le condenó al abismo de la derrota ante el Internacional por culpa de un solitario tanto de Adriano a nueve minutos de final. El título se les escapó a los azulgrana por una innecesaria concatenación de errores. Rijkaard equivocó su elección inicial. Sus jugadores adolecieron de la agresividad necesaria para imponerse con claridad y para colmo sus remates se toparon con Clemer. Pese a todos estos contratiempos, el Barça se mostró superior. Tuvo más ocasiones y más dominio pero el Internacional se llevó la victoria haciendo un partido tan práctico como efectivo. Rijkaard sorprendió con su alineación. Repetir el mismo once que en las semifinales era innecesario. Poco descanso para los titulares teniendo en cuenta los avatares del engorroso jet lag. Ese exceso de celo del técnico holandés trastabilló las revoluciones de su equipo. El Barça carecía de rapidez en la circulación ante un rival agresivo que no quería convertirse en una nueva perita en dulce. El Internacional mordía. Edinho se hartaba de hacer faltas. La táctica brasileña se advertía con claridad. Presión contundente en su propio campo esperando una contra que al final decantaría el sino de la final. Rijkaard restaba preocupado desde el área técnica. Su equipo no pasaba por excesivas dificultades pero se mostraba falto de velocidad. Valdés seguía sin intervenir. Un disparo del central Índio era todo el bagaje ofensivo del Internacional. El Barça pagaba el extraño exceso de su cuerpo técnico. Ni las puestas en escena de Belletti y Xavi variaron la dinámica. Los azulgrana estaban lentos. Sin chispa. En esa tesitura, el Internacional clavó un golpe mortal. Su única contra de peligro en toda la final le dio la puntilla al Barça. Adriano gracias a una asistencia de Iarley, el mejor brasileño de la final, pasó a la gloria del conjunto de Porto Alegre batiendo a Valdés. El Barça estaba noqueado. Deco y Ronaldinho dieron sus últimos tumbos antes de caer a la lona. Ya no había tiempo para levantar el vuelo.

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