Aventura en el desierto
Ramón Gutiérrez vuelve al Dakar con un único reto: acabar el rally
El piloto leonés participa por tercera vez en la prueba africana con una moto distinta El recorrido se modificó por temor a ataques terroristas
Las arenas del desierto no son una novedad para el piloto leonés Ramón Gutiérrez. Incluso podría afirmarse que todo lo contrario. Las conoce bastante bien después de participar en dos ocasiones en el rally Dakar, tal vez la prueba de este tipo más famosa del mundo. Sin embargo, Ramón Gutiérrez tiene una espina clavada: en ninguna de sus dos participaciones anteriores pudo acabar la exigente prueba. Por diferentes causas se tuvo que retirar antes de lo que a él le hubiese gustado sin ver las aguas del Lago Rosa, en Senegal, tradicional punto final del rally. «Mi gran objetivo es acabar, llegar a Dakar», sentenció. «Yo creo que mi anterior moto -una KTM- estaba ya un poco gafada y por eso en esta ocasión he decidido cambiar de moto», asegura el piloto leonés en tono de humor. Ahora, para ahorrar costes y también para ganar en operatividad al tener que manejar una montura menos pesada que la anterior, Gutiérrez se embarcará en la aventura africana con una Yamaha VR. «Es bastante más ligera y creo que será mejor para sortear las dunas», apuntó en este sentido. En las últimas semanas ha estado trabajando intensamente con su nueva máquina. Aprovechando el puente de la Constitución se desplazó hasta Marruecos para probarla en el desierto, observar sus reacciones y ver cómo reacciona. Las sensaciones han sido buenas. Tanto que en esta edición confía en llegar al final. «Espero que se cumpla el dicho y que a la tercera sea la vencida. Me veo capacitado para hacerlo», sentenció convencido. Además, el raid africano es una prueba donde la experiencia sí es realmente un grado y el leonés lleva ya dos años acudiendo a la cita. «Al principio no sabes lo que te vas a encontrar realmente y en ocasiones los nervios te pueden traicionar y hacerte cometer errores». Spirit of Dakar Al igual que el famoso avión -Spirit of St. Louis- con que Lindberg realizó el primer viaje sin escalas entre América y Europa, el aventurero leonés participa en esta edición encuadrado en un equiupo que ha sido bautizado como Spirit of Dakar. Además de él mismo lo forman otros dos españoles: Gianni Melloni y Lluis Pedrals y un argentino Marcelo Miti. Los cuatro llevan la misma moto y los mismos recambios para abaratar costes.