La Deportiva se topa con la mala suerte otra vez (0-0)
Un gol anulado a Nabil y un penalti no pitado al mismo jugador impiden el feliz desenlace Pichi Lucas: «Me marcho con la impresión de que hoy hemos perdido dos puntos aquí» 100

Joaquín Bornes tuvo en su cabeza el gol del triunfo, pero la pelota se fue al larguero
La diferencia entre el éxito y el fracaso se atravesó ayer en varias ocasiones durante el encuentro que disputaron bercianos y canarios. Después de muchos minutos de solemne aburrimiento e incluso con música de viento desde la grada por el discreto espectáculo que ofrecía el equipo local especialmente, se pasó a un último tramo trepidante en el que la victoria pudo sonreir a cualquiera de los dos contendientes. Cierto es que la Deportiva estuvo más cerca de lograr los tres puntos, pero esa pizca de fortuna a la que tanto se están refiriendo los blanquiazules esta temporada, volvió a darles la espalda una vez más. La primera parte apenas registró ocasiones dignas de reseñar, como no fuera un disparo de Raponi que despejó Pindado con apuros, un cabezazo de Marcos Márquez que lamió la cepa del poste de Rubio y otros dos cabezazos de Chupri y Rubén Vega que no terminaron en la red por bien poco. La segunda mitad discurría por cauces similares porque también era la Deportiva quien estaba más cerca del gol. Raponi lanzó ligeramente desviado con la derecha, Nabil cabeceó cerca del palo tras una aceptable jugada de los visitantes y un disparo de Trashorras desde la frontal que Rubio atajó bien. Pero en el tramo final el partido se animó porque los de Pichi se fueron a por una victoria que precisaban más que nunca. A falta de veinte minutos el árbitro, a instancias de su asistente, anuló un gol de Nabil que remató a la red con la testa. Parece que por muy poco, pero el línea acierta sin haber visto la jugada por televisión. Sin embargo, la ocasión más meridiana llegó ya en los cuatro minutos de prolongación que concedió Gallo Moreno. Un saque de esquina, de los muchos que botó ayer la Deportiva, encuentra el testarazo de Bornes que manda el balón al travesaño después de que Pindado rozara el cuero con la punta de los dedos evitando un gol que se cantaba. Nabil estaba cerca y trató de empujar la pelota que caía muerta cerca de la línea de gol, pero no pudo hacerlo porque fue empujado por un defensor. El árbitro no quiso saber nada de un penalti que pudo haber cambiado lo historia. Como todo puede empeorar, a renglón seguido no acertó Márquez en la otra portería de verdadero milagro tras buen centro desde la izquierda en el que el balón le pega al jugador más que al revés. Rubio terminó atrapando. Al final, empate sin goles en un mal partido del que la Deportiva mereció salir con más premio. Se esfumó una buena ocasión de sumar los tres puntos.