Las derrotas de Lorca, Castellón y Las Palmas hacen que la vida se vea de forma distinta para los bercianos
La jornada de este fin de semana resultó altamente propicia para la escuadra de Pichi Lucas. Todo empezó bien ya el sábado, cuando el Castellón acabó doblando la rodilla en Almería. Y lo hizo con suspense, ya que un autogol de Acasiete a las primeras de cambio, puso las cosas cuesta arriba para los rojiblancos. Por fortuna, la escuadra de Unai Emery pudo darle la vuelta en la segunda mitad. Eso permite que deportivistas y castellonenses compartan ahora la primera plaza de las cuatro que afectan al descenso. Por si no fuera suficiente con eso, ayer la jornada se pudo redondear. Había dos partidos en los que la Deportiva también jugaba y eran los de Lorca y Elche. En el Martínez Valero se medían los ilicitanos con la Unión Deportiva Las Palmas que, hoy por hoy, es el rival a batir para garantizarse la permanencia. Puede que un empate hubiera sido más celebrado, pero la victoria de los de David Vidal no puede considerarse como un contratiempo ya que gracias a eso la Ponferradina está ahora a un punto de la salvación y con el average a favor, algo que pudiera resultar determinante. En el otro partido con equipos de descenso de por medio, el Lorca se adelantó ante el próximo rival de los bercianos, un Poli Ejido que terminó por plasmar sobre la hierba del Artés Carrasco, la diferencia real que existe entre ambos contiendientes, apuntándose la victoria por 1-3. Eso deja a los murcianos tres puntos por debajo de la Deportiva. Y por último, el Vecindario no se sabe si echó una mano derrotando a un Albacete que camina entre sobresaltos. Ojo con los manchegos porque si su situación deportiva es algo tenebrosa, más preocupante parece su salud financiera. De haber problemas serios, como los que se barruntan por el Belmonte, quién sabe si a los de Pichi Lucas les serviría con ocupara la cuarta posición por la cola al final de la temporada para seguir en Segunda División.