Un botellazo deja a Juande inconsciente (0-1)
La violencia del Betis-Sevilla, suspendido en el minuto 57, se extiende a las calles El Barça entra directo en las semifinales (1-2)
El entrenador del Sevilla, Juande Ram os, resultó herido como consecuencia del impacto de una gran botella de plástico, con líquido y hielos en su interior, lanzada desde la grada del estadio Ruiz de Lopera que le golpeó en la nuca y obligó a suspender el derbi de Copa frente al Betis en el minuto 57. En el Ruiz de Lopera se vivió una escena dramática cuando el entrenador sevillista fue retirado del campo en camilla, sin conocimiento, al irrumpir de nuevo la violencia en un campo de fútbol, un año y un mes después de la suspensión del Valencia-Deportivo por una moneda lanzada a un juez de línea en Mestalla. En esta ocasión, el derbi andaluz, que llegaba salpicado de polémica, muy caliente, tras el veto al palco a José María del Nido, con cruce de acusaciones entre los dirigentes y una paz ficticia sellada a última hora entre ambos clubes, no hacía presagiar una noche feliz, sino de graves incidentes. Los peores presagios se cumplieron nada más marcar Kanouté el 0-1, y esta vez el agredido llegó a ser un técnico. Con el gol del Sevilla, Juande se levantó de su banquillo y mientras caían a su alrededor varias botellas una de ellas, de dos litros, le provocó un traumatismo craneoencefálico con pérdida del conocimiento, según anunció el médico del Betis, Tomás Calero, que fue el primero en atender al técnico en el terreno de juego. Recuperó la consciencia diez minutos después y cuando se confirmó de forma definitiva la suspensión del partido, a las 21:50 horas, el entrenador del Sevilla ya hablaba con normalidad mientras se le realizaban las pertinentes pruebas para determinar su estado. «Ya está consciente, conversando con todos los que se han acercado al vestuario para interesarse por él», aseguraba el secretario técnico del Sevilla, Monchi, quien tras muchos minutos de hipótesis e incertidumbre confirmó que el objeto con el que fue golpeado Juande fue una botella de Coca-Cola de dos litros, llena de hielo. Mientras tanto, en la calle, varios energúmenos lanzaban más objetos a la ambulancia preparada para trasladar al técnico del Sevilla a una clínica para ser sometido a más pruebas. Sin memoria «Juande ni siquiera recordaba el gol, porque el impacto en la cabeza ha sido fortísimo, y está todavía un poco con la mirada perdida. Incluso temían que la lengua se le diera la vuelta», reconocía Del Nido, a quien en principio el Betis quiso responsabilizar, en caso de acudir al palco, de cualquier incidente en el Ruiz de Lopera. El máximo dirigente sevillista se sentó al final en el palco y recibió, de parte del presidente del club verdiblanco, José León, «disculpas en nombre del Betis». «Yo he aceptado esas disculpas y lo importante es que las relaciones se normalicen», afirmó Del Nido, quien atribuyó la culpabilidad «solamente a las personas descontroladas que cometen estos hechos». En un clima tan enrarecido, incluso un consejero del Betis llegó a dudar de que fuese una botella la que impactó en Juande, aunque las cámaras de televisión de Digital Plus, pese a que no las emitieron en directo, sí captaron las imágenes de la agresión. Hoy, el Comité de Competición de la Federación se reunirá para decidir si da el partido por suspendido con 0-1 a favor del Sevilla y por tanto queda resuelto el pase del equipo hispalense a las semifinales de Copa, o si se debe reanudar el encuentro a puerta cerrada con los minutos que restan por disputar. Algunos testigos presenciales dieron pistas a la Policía Nacional sobre la persona que lanzó la botella que golpeó en la cabeza a Juande Ramos. Se trataría de un varón de unos 35 años, que estaba sentado en la tercera o cuarta fila y llevaba la cabeza rapada. El Betis, con la colaboración de la seguridad privada del club y la policía, intentará localizar e identificar en las próximas horas al agresor. El estadio Ruiz de Lopera será apercibido de cierre por graves incidentes de público y el Betis sancionado por Competición con una multa de hasta 6.000 euros, según establece el artículo 118 de los Estatutos de la Federación. Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, manifestó que pedirá medidas urgentes y máximo rigor para depurar responsabilidades por los incidentes.