Diario de León

SIN AFANES POLÉMICOS

Apenas un rayo de luz

Publicado por
MARTÍN
León

Creado:

Actualizado:

TARDE neblinosa y gris, deportivamen te hablando para la afición local, en la que apenas brilló un rayo de luz, muy apreciado por provenir de quien más necesitaba iluminar su sombrío panorama. Se inició la niebla apenas doblado el mediodía; Climalia León veía como se eclipsaba el sol de una victoria que se presumía incluso fácil en el ecuador del partido que jugaba en Hospitalet. Ventaja sustancial como para cimentar la esperanza en el más pesimista. Sin embargo, el sol se eclipsó en los dos últimos cuartos del partido dando paso a la sombra de una derrota desilusionante, pero que pese a conllevar la pérdida del primer lugar de la clasificación, porque el Cantabria se impuso un tanto contra pronóstico en su difícil cita en Zaragoza venciendo al CAI, sigue situando al Climalia en un aventajado segundo lugar. Primero y segundo, los puestos importantes con vistas a la disputa del playoff de ascenso; eso sí, con la amenaza de quienes vienen pugnando por auparse a tan deseada clasificación. Cuesta asimilar como en la justa mitad del partido disputado en Hospitalet tal parecía un caminar con paso seguro hacia la victoria. Nada más, y nada menos, eran diecinueve los puntos a favor, prometedores de un triunfo incluso fácil y holgado; pero las cosas comenzaron a torcerse en el tercer cuarto y el cuarto y último fue una caída libre al vacío de la derrota. Conclusiones a sacar, hasta el final nadie es dichoso que, traducido al alegre decir de aquella entusiasta y bulliciosa Peña Los Pedrines rezaba: Hasta el rabo todo es toro; hasta que no pasa el último cura no termina la procesión. A las cinco de la tarde el Amilivia era un foco expectante. Los seguidores culturalistas esperaban, con cierta zozobra, una victoria de la Cultural que, dadas las circunstancias, se hacía imprescindible para serenar los nervios desatados. Los transistores convocaban grupos de atentos y esperanzados aficionados siguiente la peripecia copera de Ademar, con la ilusión de oír un logro capaz de hacer buena toda una temporada. Por mala suerte las noticias que llegaban ponían un matiz más densamente gris a la tarde; porque la Cultural se ponía a remar contra corriente del necesario resultado, encajando un gol en los primeros minutos del encuentro. Ello suponía tener que escalar una montaña de ocho mil metros para llegar a la cima de la victoria. Un partido incoloro e insípido, como el agua. Un ir y venir del balón de aquí hacia allá sin orden ni concierto; un Alfaro que, mejor situado posicionalmente, trataba de que el tiempo pasara y en un posible regreso feliz con los puntos en sus alforjas viajeras. Suerte que, la destacada colaboración del portero riojano, abrió las puertas a una posible remontada. Se agradeció el regalo tanto como la llegada del descanso, no precisamente reparador sino todo lo contrario. Las noticias del Altea presagiaban aquello de: «lo que no puede ser, no puede ser y además es imposible».

tracking