Liga Asobal
El Ademar tardó pero al final se puso las pilas (36-41)
Los leoneses fueron a remolque del Almería en la primera mitad, pero en la segunda sentenciaron Quince goles de los extremos Jugadores clave:

El pivote Julen Aginagalde se escapa de la defensa almeriense para lanzar a puerta
El Ademar sumó ayer una nueva victoria en Almería. Sin embargo, el choque no fue, tal y como era de prever, un «paseo» para los de Manolo Cadenas que ante uno de los equipos de la zona baja sufrieron para llevarse el triunfo. Y es que los leoneses salieron descentrados a la pista y no fue hasta la segunda parte cuando consiguieron meterse en el partido y ponerse por delante en el electrónico. La mejora en defensa y la entrada en juego de Saric, que en la primera mitad estuvo flojo, junto con la lesión del mejor atacante local, Petric, posibilitaron finalmente el triunfo del Ademar. El Ademar saltó a la pista con la cabeza lejos de Almería. Tal vez pensando más en Europa que en la liga. Sin embargo, el rival se mostró más compacto y complicado de lo esperado, y Ademar tuvo que ponerse las pilas pronto. En los primeros compases del encuentro fue el Almería quién llevó el control. Los locales, mucho más centrados que su rival, consiguieron enseguida ponerse por delante en el marcador, y en el minuto 6 de partido su ventaja era ya de tres goles (5-2). Manolo Cadenas tuvo que solicitar tiempo muerto, pero este tiempo sirvió de poco y la ventaja local se mantuvo hasta el 8-4, gracias a una superioridad numérica por exclusión de Laluska. Ese fue el punto de inflexión del encuentro. Manolo Cadenas dio entrada a Alilovic por Saric. El joven portero croata parecía más inspirado que su compañero, y sus cuatro primeras intervenciones sirvieron para evitar cuatro tantos locales y para que Ademar recortase hasta el 8-7. A partir de ahí se entró en una fase de intercambio. Al final de la primera mitad, un gol de Raúl Entrerríos recortó distancias, poniendo el 21-19 al descanso. El partido duró hasta que el Ademar quiso. El equipo de Manolo Cadenas salió mucho mas concentrado en la segunda mitad, comenzó a cerrar la defensa y Saric, que volvió a jugar, comenzó a parar. El Ademar volvía a ser el de siempre, pero además, se encontró con una circunstancia favorecedora que le facilitaría la victoria: la lesión de Petric, el mejor jugador rival. Su ausencia la acusó de manera extraordinadia el equipo almeriense, que ya no encontró su sitio en ataque ante la cada vez más poderosa defensa de Ademar.