Diario de León

Fútbol | Copa del Rey

El Getafe ridiculiza al Barça

Los madrileños se cuelan en la final tras dar una lección a un equipo totalmente apático

Los jugadores del Getafe se abrazan con Bernd Schuster

Los jugadores del Getafe se abrazan con Bernd Schuster

Publicado por
Amador Gómez - getafe
León

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Tenía casi los dos pies fuera de la final de Copa tras el 5-2 del Camp Nou, pero ante su público el Getafe resurgió y ridiculizó al Barça en un partido histórico, memorable para el modesto club madrileño. El Getafe alcanzó una histórica final de Copa que le llevará también a la UEFA al aprovecharse de la apatía de un rival que dio vergüenza, un Barcelona que cayó casi con sus mejores jugadores y recibió una lección de juego y mentalidad en el Alfonso Pérez. Fueron cuatro goles, pero el Getafe le pudo marcar hasta seis a un Barça patético que creyó tener la final asegurada y fue humillado en el momento de la verdad. El Barcelona no se lo tomó en serio y su defensa dio pena ante un Getafe que, con toda tranquilidad para conseguir la goleada, rayó a un alto nivel y nunca perdió la fe. <¡Sí, sí, sí, nos vamos a Madrid!>, rezaban los videomarcadores tras el 4-0, cuando en los últimos minutos el Getafe burlaba sobre el campo a un Barcelona entregado. Al final, aunque sólo unos pocos llamados locos pensaban en que el Getafe podía culminar la gesta, el pequeño se comió al grande con toda justicia. El pobre pudo con el rico y el doloroso varapalo pueden ahora acusarlo los azulgrana en la Liga. El Barça, que volvió a fracasar en defensa, regaló toda la primera parte al Getafe y en cinco minutos pagó carísima su dejadez. Casquero y Güiza se encargaron de prolongar el sueño ante un Barcelona infame, indigno de su nombre ante un rival menor que a base de coraje y de empuje se fue al descanso a un solo gol de la final. El Barcelona, echado totalmente atrás, parado y dejando jugar al Getafe para que los de Schuster creasen ocasiones e hiciesen trabajar a Jorquera, no tiró una sola vez a puerta y se pudo llevar incluso más de dos goles en la primera parte. Puyol, que tampoco se salvó de la quema, se desgañitó echando la bronca a sus compañeros de defensa, que fue un desastre desde el pitido inicial. Los errores de Oleguer y la debilidad defensiva azulgrana permitieron dar demasiada vida al Getafe. El Barcelona, que se tomó el choque como un entrenamiento, no existió de medio campo hacia adelante y el Getafe le dio por momentos un repaso. Ronaldinho y Eto'o no existieron, porque el primer tiempo se jugó casi siempre en caso visitante, donde los azulgrana se fiaron de la falta de acierto rematador del Getafe. Tras el primer gol no hubo reacción del Barça, porque el descanso estaba cercano y los de Rijkaard no pensaron en que se podía producir la machada local. Sin embargo, continuó el Barcelona arrastrándose y tras el segundo sí que apareció verdadero miedo en las caras de Rijkaard y de sus jugadores. El resultado dejaba al favorito en una situación muy complicada, obligado a adelantar líneas y arriesgarse a un tercero del Geta a la contra. Bailó al poderoso Fue Jorquera quien lo impidió, sólo al principio, en dos ocasiones ante sendos remates de Güiza. Los balones en profundidad hacia el gaditano fueron una amenaza continua para un Barcelona que pese a su mayor intención ofensiva, no daba dos pases seguidos. El Getafe, sin embargo, llevaba el partido con paciencia, madurando cada uno de sus ataques, sin dejar de presionar a una horrible centro del campo y a una peor defensa. Cada intentona azulona creaba pánico en la zaga de los catalanes, y ante tal incapacidad, Rijkaard decidió los cambios. Gudjohsen y Saviola. Para nada, porque el Barcelona, las escasas veces que cruzaba el campo, se recreaba en exceso, sobre todo Ronaldinho, y seguía faltando el respeto al enemigo. Hasta que el Alfonso Pérez estalló con el tercero de Vivar Dorado, en otra prueba de una defensa que dio pena, también a balón parado. Casi sin tiempo, sólo tres minutos después, el cuarto, con la afición enloquecida. Impotente el Barça, ya dio por perdida la eliminatoria, y el Getafe acabó bailando al poderoso. Eto'o perdonó una oportunidad inmejorable, a ocho minutos del final. De las que no suele fallar y habría dado máxima emoción a los últimos minutos. También perdonó Saviola. No se habría merecido el Barça reducir diferencias, y mucho menos acabar sufriendo el Getafe después de tantísimo trabajo y fe.

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