Polideportivo
El Gobierno endurece las sanciones por violencia y regula las hinchadas
El nuevo proyecto de Ley contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte aprobado ayer en el Pleno del Congreso endurece las sanciones, amplía las medidas de prevención y pretende regularizar las hinchadas de los clubes. En concreto, la ley determina un conjunto de medidas para fomentar el juego limpio, la convivencia, mantener la seguridad ciudadana y el orden público en los espectáculos deportivos y determinar el régimen sancionador contra actos violentos, racistas o xenófobos. Para ello concreta las responsabilidades y obligaciones de los organizadores de competiciones y espectáculos deportivos y de los espectadores asistentes. Sin ayudas a los violentos Entre éstas alude a la obligación de no proporcionar ni facilitar a las personas o grupos de seguidores que hayan incurrido en conductas violentas medios de transporte, locales, subvenciones, entradas gratuitas, descuentos, publicidad o difusión o cualquier otro tipo de promoción o apoyo de sus actividades. Los organizadores deberán instalar circuitos cerrados de televisión en los que quedará grabado el acceso y el aforo completo del recinto deportivo, inclusive los aledaños en que puedan producirse aglomeraciones de público. Los clubes y organizadores deberán disponer de un libro de registro con información identificativa sobre la actividad de la peñas, asociaciones, agrupaciones o grupos de aficionados, que presten su adhesión o apoyo a la entidad en cuestión. Todos los recintos deportivos en que se disputen competiciones profesionales deberán incluir un sistema informatizado de control y gestión de la venta de entradas, así como del acceso al recinto. Las ligas profesionales correspondientes establecerán en sus Estatutos y reglamentos la clausura de los recintos deportivos como sanción por el incumplimiento de esta obligación. Los árbitros podrán decidir la suspensión provisional o definitiva de los partidos cuando tengan lugar incidentes de público violentos o racistas. Esta decisión se adoptará a puerta cerrada y de mutuo acuerdo por el árbitro y el Coordinador de Seguridad, oído el responsable de seguridad del organizador de los contendientes.