Baloncesto | León entra en la ACB
Climalia León cae extenuado ante el Manresa
Los de Aranzana pagan con un final nefasto el agotamiento de unos play off muy duros

Paolo Quinteros intenta superar la defensa del Manresa para anotar observado por Callahan
Faltó el final de fiesta. No pudo ser. Con el ascenso en la mano y después de una semana cargada fuera de la pista, Climalia León no pudo redondear el triplete con el título de campeón de la Liga LEB. Era la final simbólica del campeonato y la despedida del equipo leonés de una categoría a la que no quiere volver en mucho tiempo. Y como no, también fue la despedida al arbitraje LEB que tantos quebraderos de cabeza da a los equipos cada temporada. Como era previsible en el arranque del encuentro el León exhibió que está mucho más metido en competición después de dos largos play off disputados a cinco partidos, y consiguió llevar la iniciativa hasta el ecuador del tercer cuarto. El Manresa, que liquidó sus series por tres a cero, llevaba doce días de parón y eso pesó a la hora de meterse en un partido. La defensa del León no era perfecta pero en ataque el acoplamiento del equipo permitió a los de Aranzana conseguir las primeras ventajas (16-8). No había tanta tensión ni en la pista ni en la grada, y la inevitable falta de concentración pasaba factura a ambos. Pero la verdad es que ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a dejar pasar la oportunidad de llevar un título a sus vitrinas y el Manresa, haciendo la goma, no terminaba de irse del encuentro. A golpe de rotación Aranzana intentaba mantener a su equipo metido en el partido y con dos triples de Bernabé y dos de Bulfoni salvó las defensas del Manresa para llevar la ventaja máxima a los diez puntos (42-32). El rival tenía problemas con su lanzamiento exterior, pero Asselin y los otros hombres grandes exhibían su talento para rebajar cada renta importante que alcanzaban los de Aranzana. En el tercer cuarto quedó claro que el León iba a menos y el Manresa a más. Peterson se fue al banquillo con cuatro faltas y otros hombres importantes del equipo local estaban limitados por la acumulación de personales. Y a seis minutos el conjunto local logró el primer empate a 54 con un triple de Asselin. Desde ahí hasta el final se vivió a base de alternativas en el tanteador, con un Manresa cada vez más metido, y especialmente un Juan Alberto Espil, que logró un tres de tres en triples en esta tercera entrega que anuló las defensas planteadas desde el banquillo por Aranzana. El equipo catalán había anotado hasta 32 puntos en sólo diez minutos y el marcador tan elevado hacía temer lo peor para los de leoneses. En el último cuarto Aranzana apuró a sus hombres importantes para no quemarlos prematuramente, pero las defensas del Manresa hacían mella y el rival consiguió voltear el encuentro para ponerse arriba (79-80) cuando aún faltaban 5:17 para el final. A los de Aranzana se les empezó a acabar el aire y el conjunto catalán vivía sus mejores momentos, aprovechando además una fase en la que las decisiones arbitrales no eran precisamente muy satisfactorias para el equipo y para la grada local. El León apuró hasta el último instante sus opciones y llevó al Manresa a los tiros libres, pero en ataque se veía incapacitado para conseguir una buena opción porque la gasolina se había acabado muchos minutos antes.