Beckham: «Me habría gustado quedarme»
David Beckham agradece «a la gente de España» su apoyo en su temporada más difícil y se despide del Real Madrid «después de seis entrenadores, cinco presidentes y cuatro casas» Barcelona y A

David Beckham se despide del Real Madrid en una multitudinaria rueda de prensa
«Muchas gracias a la gente de España, me voy después de seis entrenadores, cinco presidentes y cuatro casas. Pero ahora he tomado esta decisión porque mi contrato con el Real Madrid terminaba este verano, no me iban a renovar y tenía que tomar una decisión, aunque me hubiese gustado jugar dos o tres años más. Estoy muy contento con todo el mundo, doy las gracias a mi familia, a mi mujer y a todo el club». Estas fueron las primeras palabras del británico David Beckham que ayer convocó a los medios de comunicación en Valdebebas para despedirse del Real Madrid. En su última y multitudinaria conferencia de prensa como jugador del Real Madrid, David Beckham justificó su marcha por la indiferencia del club, que en el mes de enero le comunicó que no sería renovado y le obligó a iniciar una nueva etapa en Estados Unidos. «Aunque me habría gustado quedarme, me hubiese gustado jugar en el Madrid dos o tres años más, tenía que tomar una decisión y es el momento idóneo para ir», reconoció el centrocampista inglés, que negó que exista una cláusula en su contrato con los Galaxy de Los Ángeles para permanecer en el equipo blanco. Reconoció que la decisión fue «muy difícil» y que va a «echar mucho de menos España», pero sabe que no hay vuelta atrás, aunque le habría gustado que las cosas fueran de otra forma. «Era una gran posibilidad poder quedarme aquí hasta el final, pero no ha podido ser», destacó. Beckham, apenado por su despedida tras cuatro años «increíbles» en la capital de España pero feliz por el destino elegido, también desmintió que el Madrid le haya presentado una contraoferta para intentar retenerle, después de haberse convertido en decisivo para acariciar el título de Liga a falta de una jornada. «En los últimos días no he hablado con el presidente de este tema ni de ninguno», confirmó en una abarrotada sala de prensa en Valdebebas en la que dieron cita hasta 25 cámaras de televisión y casi una veintena de fotógrafos. También se mostró muy molesto, «en la temporada más dura» de su vida, por el trato recibido «fuera del campo», aunque no quiso ahondar en polémicas con Fabio Capello, que le castigó con la grada cuando anunció su fichaje por los Galaxy. Sí admitió, sin embargo, que no sólo hubo razones deportivas para ser apartado del equipo. «Todo el mundo piensa que había algo más que lo puramente deportivo cuando se me dejó fuera del equipo, pero no el momento de hablar de ello. Capello lo ha ganado todo y no creo que merezca ninguna crítica», apuntó el extremo inglés, cuyo máximo deseo es proclamarse el domingo campeón de Liga tras haber conseguido con la camiseta blanca sólo la Supercopa de España del 2003, precisamente ante el Mallorca. A pesar de que prefirió ser diplomático en todo momento, se mostró también irónico con la inestabilidad que ha caracterizado al Real Madrid, cuando se atrevió a cerrar su comparecencia en castellano: «Me marcho después de seis entrenadores, cinco presidentes y cuatro casas». «Ha sido un honor y un sueño jugar en este equipo y en este club. Han sido cuatro años maravillosos, ganemos o no la Liga», aseguró. Elogios a la afición y Raúl «Doy muchísimas gracias a todos, a la prensa, a la gente de España, a la afición, a los compañeros y a los entrenadores», añadió, con una mención especial a los socios y seguidores del Real Madrid. «Dentro del campo, en cada partido, la gente ha sido fantástica. No hay adjetivos para definirlo. Antes de venir a España me habían advertido de lo exigente que es el público del Bernabéu. Ahora, sin embargo, sólo pienso que si me quieren es porque he cumplido con sus expectativas y esto me honra. La afición ha sido admirable», sentenció quien será el último crack de Florentino Pérez que abandonará el Madrid. También aprovechó Beckham para elogiar a Raúl, a quien calificó como «un bastión, una persona en la que mucha gente debería reflejarse». «Raúl ha sido una luz para todos nosotros, alguien que ha aguantado en todo momento. Es alguien admirable y su labor y su liderazgo deberían ser reconocidos», sentenció el internacional inglés, antes de dar de nuevo las gracias y recibir una sentida ovación de parte de más de un centenar de periodistas.