El Grupo Begar apela a la épica para estrenarse (77-76)
Los leoneses, que sufrieron en el tercer cuarto, remontaron al Iurbentia Bilbao a base de casta
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El Grupo Begar encontró ayer su mejor antídoto contra la ansiedad, la victoria. Después de tres derrotas consecutivas a los leoneses les tocaba ya una alegría y esta la encontraron ante un Iurbentia Bilbao que llegaba al Palacio con la vitola propia de un equipo asentado en la parte tranquila de la tabla. Pero los de Aranzana necesitaban como agua de mayo superar sus miedos. Y esta vez lo positivo superó a lo negativo, aunque para ello tuvieron que sufrir, apelar a la casta y acometer una prórroga en la que Otegui, que había salido a la pista a mitad del último cuarto, fue determinante. A pesar de todo el arranque del choque no fue nada brillante. Dos fallos en al pase y un lanzamiento a canasta errado situaban el marcador en un preocupante 0-6 para los vascos. Hughes y Thompson fueron los primeros en estrenar su zurrón de puntos y eso lo agradeció el equipo que, arropado por la grada y una excelente defensa (en los primeros diez minutos sus capturas doblaban a las del Iurbentia), empezaba a tomar aire. Un triple de Bulfoni a 1¿21 del final sellaba un parcial de 7-0 y con ello la igualdad al partido. Pero el Grupo Begar no se conformaba. Quería más. Un tapón de Barnes que concluía con la canasta de Thompson así lo dejo notar. Y el cuarto se cerró con 16-15. La victoria era posible. Los dos minutos siguientes antes del descanso vieron a un equipo local muy concentrado. Su excelente defensa con Thompson, Hughes y Barnes como dueños y señores y un mejor porcentaje en el lanzamiento trajeron consigo un nuevo parcial favorable a los leoneses para situar el choque en un espectacular 24-15. El trabajo estaba en parte encauzado y los nervios parecían disiparse. Aún así los locales vieron como su margen iba diluyéndose por los fallos en el pase y otra vez el mal porcentaje a la hora de ver aro. De nueve puntos a favor y en sólo unos minutos el Iurbentia, con un Lewis que parecía resucitar. Por si fuera poco Huertas le tomaba la medida en la manija del juego a los bases leoneses. Hughes y Barnes mantenían la guardia y eso posibilitó que al intermedio se llegara con 30-26. Quedaban por disputarse dos cuartos y especialmente el tercero, el mismo que mataba las opciones del Grupo Begar en los dos anteriores compromisos. Si se pasaba ese escollo se podía empezar a soñar. Pero surgirían los fantasmas. Una falta señalada en contra que casi nadie entendió y la pérdida en el dominio bajo el aro unido a un rosario de triples empezaban a encender la luz de alarma. Lewis, Rancik o Savovic eran ahora más peligrosos y con ello el Bilbao alcanzaba primero el empate a 34 y luego, canasta a canasta, una renta que llegaba a los diez puntos. Pero en el último cuarto todo cambió. El Grupo Begar apretó los dientes. La defensa volvió a estar casi perfecta y esta vez el lanzamiento funcionaba. Y por si fuera poco Otegui saltaba a la pista a falta de cinco minutos revolucionando el choque. Los de Aranzana volvieron a ponerse por delante aunque fue necesaria una prórroga para lograr su objetivo. Y Allí, con suspense y al borde de la taquicardia Otegui convertía un tiro libre, vital para acariciar la gloria deportiva.