Sólo tres becadas abatidas en el autonómico, en Ruiforco de Torío
Las pitorras se mantienen en la cordillera sin descender por la vertiente sur hacia los valles
Los resultados obtenidos en el campeonato autonómico de becada, que se celebró en la localidad de Ruiforco de Torío, no han estado a la altura de lo que se esperaba. Parece que, en contra de lo que se anunciaba, la dama del bosque no ha entrado todavía en número suficiente para garantizar una buena jornada. La fina capa de nieve que hace dos semanas cubrió las cimas de las montañas apenas ha durado unos días y las pitorras se mantienen en la cordillera sin descender por la vertiente sur hacia los valles de los ríos. Curiosamente las noticias que llegan del otro lado del puerto nos hablan de bastantes aves abatidas en los últimos días. Habrá que esperar a que el invierno haga acto de presencia para que entren de forma apreciable y los aficionados a este tipo de caza puedan disfrutar. El coto de Ruiforco de Torío, situado en la margen izquierda del río, presenta unas características apropiadas para el asentamiento de las becadas, con una serie de pequeños vallejos provistos de pradera por los que discurren regueros que proporcionan la humedad necesaria para que las pitorras busquen el alimento. Pero al lado de estos pequeños valles se cierra un monte tan espeso que resulta casi impenetrable, en el que se refugian durante el día y del que es muy difícil arrancarlas. Solo así se comprende que de diez aves detectadas tan solo hayan podido cobrarse tres. El día, nublado y con rachas de niebla tampoco era el más apropiado para cazar. La niebla, si bien no era lo suficientemente densa para impedir la visibilidad, lo que hubiese hecho anular la cacería, dificultó la caza y desorientó a los participantes hasta el punto que uno de ellos se extravió junto con su control. Tan solo con el concurso de la organización fue localizado a poco de finalizar la prueba. En este campeonato autonómico se clasifican los cuatro primeros de cara al campeonato de España que, con bastante probabilidad, se celebrará en Navarra. Dado que tan solo se abatieron tres becadas fue preciso efectuar un sorteo para determinar el cuarto participante. La enorme afición que existe a este tipo de caza en las provincias de la cornisa Cantábrica, especialmente en el País Vasco, hace que cazadores de estas provincias se federen y compitan en Castilla y León. Los perros de muestra son tan importantes como la puntería e intuición del cazador. En este sentido hay razas muy especializadas como los setters italianos, que cazan mas largo, pero dotados de unos vientos excepcionales y capaces de aguantar la muestra durante largo tiempo. En primer lugar con una becada se clasificaba Carlos Urrecho, compitiendo por Burgos. En segundo puesto y también con un pájaro quedaba Jokim Torre Goicochea de León. Ander Olea González, de Burgos, quedaba en tercer lugar mientras que por sorteo se clasificaba Sabino Barreño de Soria. El otoño atípicamente seco que venimos disfrutando, unido a la ausencia de nieve en las cumbres, retrasará de forma inevitable la temporada de becada. La huella que deja este ave, especialmente en las praderas con excrementos de ganado en los que introduce su largo pico para buscar larvas y gusanos, apenas se nota todavía. En los últimos años la nieve se retrasa considerablemente, hasta las Navidades e incluso después. Pero la temporada de caza no se cerrará hasta finales de enero y, para entonces, la dama del bosque habrá hecho acto de presencia en las umbrías de las sierras para satisfacción de los aficionados que, cada vez en número mayor, están enamorados de este tipo de caza.