SIN AFANES POLÉMICOS
Mitad de trayecto Pablo Suárez: «Si quieren que fichen, pero voy a jugar yo»
El lateral derecho de la Cultural confía en sus condiciones para seguir su progresión
FINAL DE LA PRIMERA vuelta para el Begar León; comienzo de la segunda vuelta para la Cultural. Mejor suerte ha tenido la Cultural en los dos últimos partidos. La actividad, en las fechas navideñas, la ha proporcionado un buen balance. Cuatro puntos en los dos últimos partidos. Empate en Lemona y victoria en el Nuevo Amilivia frente al Guijuelo. Fruto de ello ha sido que el equipo se sitúe a sólo tres puntos de los lugares que dan derecho a estar en la «pomada» por el ascenso. Un horizonte bastante despejado y esperanzador. La segunda vuelta en su inicio presenta un encuentro en el Amilivia frente al C.D. Logroñés, un rival ante el que puede repetir la victoria lograda el pasado domingo. Es decir, que la ocasión propicia la posibilidad de recortar puntos con los equipos que nos preceden en la clasificación. Haber finalizado la primera vuelta con buen pie, así como poder iniciarla igualmente con paso seguro da indudable aliciente al partido. Ello puede, y debe llevar al Estudio un mayor número de espectadores, creando un ambiente cálidamente deportivo que dará a los jugadores el respaldo, siempre necesario, para seguir progresando en la tabla de clasificación. Entre tanto, Ademar «dormita» plácidamente en la larga «siesta» que un calendario impropio, increíblemente negativo, motivado por la disputa del Campeonato de Europa de selecciones nacionales, propicia e impone. He entrecomillado las palabras dormita y siesta por su relatividad, ya que buena parte de los jugadores de la plantilla ademarista se encuentran convocados con sus respectivas selecciones. Mitad de trayecto de las respectivas ligas. Begar se dispone a doblar la curva que le llevará al final de trayecto; la Cultural inicia el camino hacia la meta que decidirá, de acuerdo con su clasificación, estar o no en la pomada por el ascenso. Aspiraciones distintas para uno y otro. Los del fútbol pelean por llegar a estar en la fase de ascenso; los de Baloncesto pelean por conservar la categoría. Mucho camino aún por recorrer, muchas dificultades en ese camino, muchas vueltas y revueltas aún pueden dar sus singladuras. Begar León, en el último partido de la primera vuelta, tiene un rival teóricamente asequible, el Manresa. Situado en la zona baja de la tabla, los manresanos son lo que podemos considerar uno de esos equipos que al final no estarán muy lejos de luchar, como Begar León, por la permanencia. Es pues, uno de los que podemos considerar como de nuestra «particular liga» como lo son el Capitol Valladolid o el Estudiantes, por citar a dos de los últimos contrarios, frente a los que, por cierto, se cosecharon resultados negativos. Olvidando lo que «pudo haber sido y no fue», el juego y su entorno, hay que centrarse en el logro de la victoria ante los manresanos, en la confianza de que todo ruede lógica y justamente. El presente y el futuro es lo que priman. Jugadores, técnico y aficionados tienen la palabra... y la obra. Pablo Suárez se afianza en su demarcación de lateral derecho. El defensa asturiano afirma encontrarse en un gran momento de forma para asaltar la segunda vuelta del campeonato de Liga que comienza mañana para su equipo, la Cultural, que se mide al Club Deportivo Logroñés en el estadio Antonio Amilivia, a partir de las 17.00 horas. Con el paso de las jornadas, Pablo Suárez ha ido asentándose en el lateral derecho de la cobertura culturalista, tras unos inicios de la temporada nada rentables para el bloque leonés. Los dos últimos encuentros ante el Lemona y frente al Guijuelo han significado un crecimiento en el rendimiento del futbolista diestro culturalista. «Me encuentro muy bien en cuanto a forma física se refiere. Con el paso de las jornadas, me he ido asentando en el equipo y ahora creo que estoy en un buen momento, pero todavía puedo dar más de sí de lo que he dado. Lo demostraré en los próximos partidos del campeonato de Liga», manifiesta abiertamente el jugador asturiano. Con respecto a su relación con la afición leonesa, el defensa de la Cultural mantiene que en ocasiones le ha perdido el carácter, pero de sabios es rectificar y reconoce: «La afición ha demostrado que sabe estar ahí cuando la necesitamos. Cometí el error de dirigirme a ella cuando en determinados partidos se metió conmigo. Después, con la cabeza fría, tengo que decir que tenía razón, porque en algunos partidos no estuve a la altura». No obstante, el jugador perdió a su padre a principios de temporada y lógicamente lo pasó mal. «No fueron los mejores momentos para mí. Poco a poco me voy recuperando de su pérdida. Quizás también me afecto en mi rendimiento». Después del error infantil al cometer un ingenuo penalti ante el Guijuelo, Pablo Suárez asiente: «Quizás estuvo listo el delantero y yo demasiado impetuoso en una entrada en el área. El ansia por hacerlo bien me puede». Pablo Suárez está seguro de sí mismo. Para muestra lo que le espetó a los dirigentes de la entidad leonesa al conocer que un lateral derecho llegará en el mercado de invierno: «Si queréis fichar a un lateral derecho ficharlo, pero al final voy a jugar yo». Igual que Maño.