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El Ram se deja el triunfo y el liderato en Manacor en catorce segundos (5-4)
El equipo leonés tiró por la borda en menos de medio minuto la ventaja lograda a base de ambición

Los goles de Fabricio no fueron suficientes para que el Obras y Estructuras Ram evitara la derrota
Cuantas veces se van a acordar los del Ram de un choque como el de ayer. Van a dormir soñando con el partido, con un guión que, hasta el último minuto, hubiera sido el deseado para cualquier equipo que juega a domicilio. Y es que en menos de medio minuto tiraron por la borda la ventaja lograda a base de ambición, tras ir por debajo durante casi todo el encuentro y afrontar con valentía unos minutos finales en los que, con Rodrigo como portero-jugador, esperaron con paciencia dar la vuelta a un choque que se les había puesto cuesta arriba hasta el descanso. Fueron cinco minutos de tensión, con una actitud tremendamente positiva de los de Garrido y con un rival maniatado ante las embestidas de los del Ram ante la puerta de los de Manacor que asistían a un acoso contínuo de un equipo leonés que, por insistencia, merecía el empate de forma clara. Fue en el minuto 34 cuando Garrido optó por jugar con cinco de campo ofreciendo los mejores instantes ante un Manacor que se encerró en sus posesiones para intentar mantener un resultado que les iba en ventaja de forma clara. Y a los leoneses les fue de miedo, sobre todo con Fabricio que demostró el porqué es el pichichi de la categoría. Marcó dos goles de forma consecutiva dando la vuelta al marcador. Hasta entonces el partido había sido del cuadro mallorquín. Con un juego muy dinámico y veloz lograron adelantarse a los cinco minutos con brillantez haciendo en ese instante el marcador justicia a lo que se reflejaba sobre el parquet. A tres del descanso Jé amplió la distancia con la que se irían a los vestuarios. La salida de los de Garrido tras el tiempo de descanso fue mejor. Buscaron más la pelota, lo movieron con velocidad y esta vez fueron ellos los que salieron con mucha más actitud. Garrido fue valiente e hizo que sus jugadores sufrieran con una presión axfisiante sobre el rival y jugando con criterio cuando disponían del balón. Jesús volvía a poner tensión en el choque con el segundo del Ram antes de que Garrido colocara a Rodrigo como portero jugador a falta de seis minutos. Lograron dar la vuelta al choque a uno del final, pero esta vez Pato, técnico local, colocó a Ósar Redondo en la misma posición que ocupó en el cinco leonés Taverna. Y apareció Paulinho para sentenciar. Primero logró las tablas a catorce segundos del final del partido y después, cuando el empate se mascaba, conseguía asegurar el quinto marcando de doble penalti.