El Begar deja escapar otro día de gloria (63-61)
Los leoneses caen en Murcia tras alcanzar una renta de 12 puntos y fallar un triple a un segundo Gustavo Aranzana: «Al final lo que nos privó del triunfo fueron pequeños detalles, pero a la

Otegui prácticamente recibe un placaje en el momento de entrar a canasta
El Begar dejó escapar una oportunidad de oro para situarse un poco más cerca de la salvación. Y eso que lo tuvo cerca cuando transitaba a 12 puntos. Pero esta vez la fortuna volvió a ser esquiva con los de Aranzana en un choque en el que acertar un tiro o errarlo significaba la gloria o la muerte. Y ayer ocurrió lo segundo porque a un segundo del final Bernabé tuvo en su mano el triple ganador que el aro, injusto e ingrato el, escupió. Como si hermanos gemelos se tratara, el choque en Murcia empezó como apenas cuatro días antes lo había hecho en Vitoria, con los leoneses liderando el marcador. Urtasun y Sundov fueron los encargados de mostrar a los locales las credenciales del Begar como visitante. Con una defensa intensa que apenas dejaba maniobrar a los hombres altos del Murcia, dígase Triguero entre ellos, sólo Roe, el refuerzo de «invierno» aparecía como amenaza para los de Aranzana. Sólo con el 6-5 el Polaris lograba ponerse por delante pero fue un espejismo del que Urtasun primero y Bulfoni después con un triple hicieron despertar a los de Hussein al que parte de la grada «recomendó» hacer las maletas. Fue justo a un minuto de cerrar la primera entrega cuando los leoneses alcanzaban su mayor renta hasta el momento, cinco puntos (8-13) que encendían la luz de alarma en los pimentoneros y empezaban a llenar de luz el transitar visitante. Ni la entrada del argentino Kammerichs ni la aportación de Roe evitaron que el Begar firmara tres puntos más en los diez primeros minutos (15-18) tras una canasta de pundonor de Otegui, otra vez de los mejores junto a un Urtasun que partido a partido reivindica su importancia en el equipo. El segundo cuarto apenas varió los parámetros. A pesar de los fallos ante el aro, tanto de unos como de otros lo que provocaba guarismos bajos en el electrónico, el Begar volvió a dar primero en esta entrega alcanzando en un instante nuevamente los cinco puntos de renta (17-22). Luchándose cada balón hasta la extenuación, cada jugada al límite, murcianos y leoneses fueron poco a poco ampliando su bagaje, eso sí, siempre con viento a favor del Begar que lograba aguantar las acometidas de su oponente y las dos personales de Sundov. Ahí apareció la mano de Carles Marco que con dos triples aseguró un margen de tres puntos para irse a vestuarios. Pero lo mejor estaba por venir. Y ese fue el vendaval de juego de los de Aranzana que a su excelente defensa unía ya un mejor porcentaje en el tiro lo que le catapultó en el electrónico hasta los 12 puntos (36-48). Huérfano de Hunter y Thomas incapaces de superar el planteamiento de los leoneses sólo en el tramo final los murcianos lograban maquillar la contienda hasta los ocho puntos de desventaja. Restaban diez minutos y el panorama era cada más halagüeño para un Begar lanzado. Pero cuando tienes en la mano acabar con tu rival y no lo haces ocurren cosas como que se te sube a las barbas y es capaz de ponerte las cosas muy complicadas. Eso sucedió en los primeros compases de la entrega definitiva con tres canastas consecutivas que colocaron al Polaris a un solo punto (50-51 y 52-53) con cinco minutos por disputarse. Incluso la remontada local llegó a completarse con el 55-53. La pelota estaba sobre el tejado. A 30 segundos el Murcia ganaba por uno (62-61). Y eso a pesar de que Bernabé tuvo en sus manos un triple para alcanzar la gloria. Pero esta vez la fortuna no estuvo del lado leonés.