León encesta en la historia
La Liga Nacional, precursora de la ACB, cumple 51 años recordando a sus mitos, dos vinculados a León: uno nacido en Sanfeliz como Emiliano Rodríguez y otro Essie Hollis, que jugó en el Elosúa
Transitar por la historia del baloncesto español es hacerlo por la de muchos de sus protagonistas. Sin ellos la hoy considerada como segunda mejore liga del mundo no hubiera llegado a tan alto pedestal. Y precisamente en ese crecer la Liga Nacional, precursora de la ACB, tiene bastantes cosas que decir. Ayer, en el 51 aniversario de su bautismo oficial varios nombres, mitos de aquella competición, fueron recordados con letras mayúsculas. Y como no podía ser de otra manera, León no pudo quedarse al margen porque en esta provincia vivieron, aprendieron a jugar o demostraron sus cualidades dos mitos, Emiliano Rodríguez y Essie Hollis. Por lo que respecta a Emiliano, uno de los mejores jugadores que ha dado el baloncesto patrio, sus orígenes son claramente leoneses. Natural de la localidad de San Feliz de Torío donde nació un 10 de junio de 1937, sus primeros pasos con un balón los dio precisamente entre sus paisanos antes de trasladarse a Bilbao. Allí jugó en los Escolapios antes de pasar por el Aismalíbar catalán. Su talento le permitió ser «ojeado» por el Madrid, club al que llevó en el año 1960 manteniéndose en su primera plantilla nada menos que trece campañas. Una vez retirado de la práctica baloncestística ha seguido vinculado al club blanco en el que actualmente ejerce de Presidente de Honor de la sección. No pudo ser futbolista, como intentó, ni tampoco llegó a probar fortuna en Estados Unidos, como estuvo a punto, pero obtuvo logros infinitos en el Aismalíbar y el Real Madrid. Fue de los primero en cruzar el muro y en levantar un título de la Copa de Europa, y fue coleccionando título tras título hasta retirarse justo en la antesala de la plata de Barcelona'73. El palmarés de este leonés cuyos padres se trasladaron a Bilbao cuando era niño «porque había que comer y el trabajo estaba allí», no tiene parangón y muy pocos nombres pueden si quiera acercársele. Doce ligas españolas, nueve títulos de la denominada Copa del Generalísimo, cuatro entorchados europeos con el Madrid, dos veces elegido Mejor Jugador del Europeo (Varsovia 1963 y Nápoles 1969), otras tantas máximo anotador de la liga y 176 veces internacional son las señas de identidad de una e las leyendas de este deporte que, para satisfacción de sus paisanos, hace a gala ser de León. Aunque en su carné de identidad no figure León, otro jugador que lo ha sido todo en España y que por suerte para los aficionados leoneses, pudo impartir su calidad profesional y humana, fue Essie Hollis. Originario de Erie (Pennsylvania), con 53 años y ya varios retirado del baloncesto profesional, aún es recordado por los amantes a este deporte. Y es que «Helicóptero», mote con el que se calificaba su maestría en la pista, fue uno de los grandes que aterrizó por león para defender la elástica de por aquel entonces Elosúa (hoy Begar). Aunque no llegó a jugar con los leoneses en la ACB, sí lo hizo en la Primera División (hoy LEB). Entre las perlas que ha dejado para la historia destaca su distin ción como máximo anotador de la temporada 1977-78 en la Liga Nacional (Askatuak) con 862 puntos con un promedio espectacular de 39,18 por partido. En León militó durante dos campañas, la 86-87 y la 87-88, dos antes del ascenso del Elosúa a la ACB. No obstante en este nuevo formato lo hizo en el Baskonia. Mallorca, Granollers y Hospitalet fueron otros de sus destinos aunque para siempre estará en su mente el nombre de León, ciudad a la que se considera como su segunda casa y a la que ha acudido en innumerables ocasiones para impartir su sapiencia en diferentes campus. representantes del baloncesto se volcaron ayer en la despedida de Sergio Luyk, fallecido a consecuencia de un cáncer. | efe