Calleja invita a tapas de León en el Polo Norte
El aventurero leonés parte hacia el casquete polar ártico con las mochilas cargadas de chorizo, cecina, queso leonés y vino del Bierzo. Exploradores y científicos degustarán productos de León

Tapas leonesas servidas en el Polo. Chorizo de Geras, Vegacervera, Carrizo y Valencia de Don Juan, cecina, queso leonés y vino del Bierzo. Los productos de León puestos en el mismísimo norte geográfico. Un lugar mítico para exploradores, científicos y buscadores de aventuras. Y, últimamente también, para millonarios ávidos de otra excentricidad más. Todos ellos serán invitados por el expedicionario leonés Jesús Calleja a degustar una tapa de su tierra en el extremo septentrional del planeta, el punto de la Tierra donde se proyecta la estrella polar. En mitad de los hielos árticos. Nunca los productos de León han llegado tan lejos. Viajan en las mochilas de Calleja y sus dos compañeros del nuevo capítulo de Desafío Extremo , el cámara y alpinista leonés Emilio Valdés y el experto ártico Ramón Larramendi. Los tres arrastrarán en trineos los productos envasados al vacío. Lo harán por la banquisa, la gélida estepa flotante que conduce al lugar más recóndito y aislado del mundo. El cargamento está ya Longyearbyen, en las islas Svalbard - literalmente «orilla fría»- último punto habitado que Calleja y sus compañeros pisarán en mes y medio. La aventura -que Calleja narrará casi en tiempo real en el Diario de León y será emitida después por Cuatro - busca compaginar la investigación científicas con un poco de sociología. Lo resume bien el propio Calleja. Lo hizo ayer, por teléfono, justo antes de tomar el avión rumbo a los confines de la Tierra. «Es un poco de experimento y un poco de divertimento», anuncia este deportista, el único leonés que ha puesto el pie en el Everest. «Queremos grabar la cara que pone la fauna humana del Polo, o sea, exploradores, científicos y millonarios que llegan para hacerse la foto y se van, cuando les invitemos a una tapita de chorizo y un chato de vino». Para llegar hasta el Polo Norte geográfico, los tres expedicionarios utilizarán un novedoso ingenio ideado por Larramendi y que estrenará en este viaje de Calleja: un trinero que se convierte en piragua y catamarán. Todo para salvar el desafío extremo que supone pisar los hielos en proceso de desaparición por el cambio climático. Una capa que se está derritiendo y que se quiebra bajo el peso de los hombres.