Fútbol | Reacciones del derbi | Perfil | Óscar de Paula |
Un hombre nacido para golear
Este extremeño al que parieron accidentalmente en Euskadi puede presumir de haber anotado en todas las categorías nacionales, Uefa, Champions y con la selección sub 21
Decir Óscar de Paula es decir gol. Su historia es la de un niño que nació con ese instinto depredador que no se adquiere en ningún centro comercial, ni siquiera en tiendas especializadas. Aprendió a correr en Durango, hijo de inmigrantes extremeños que como tantos otros se buscaban la vida en lo que en esa época (mediados del año 1975) todavía se conocía como Vascongadas. Ese origen vasco marcaría más tarde su trayectoria deportiva. Sin embargo él se considera oliventino y extremeño por los cuatro costados. Su familia regresó a Olivenza cuando Óscar sólo contaba con cuatro años de edad y fue allí donde empezó a jugar al fútbol, en los alevines del Olivenza y allí mismo inició su particular idilio con la red enemiga. Muy pronto fue presa fácil para cazadores de talentos y por eso pasó al Don Bosco Salesianos y con sólo 16 años ya le ficharon para el Badajoz sub 19, que militaba en aquella liga ahora extinguida en la que pugnaban los clubes más fuertes de España. El joven Óscar no paraba de golear y con 17 años ya debutó en Segunda División con el primer equipo pacense, para desgracia de los porteros adversarios. Cuando no iba con el primer equipo jugaba en el filial de Tercera División, con el que, obviamente, también incrementó su arsenal anotador. Un diamante así no pasó desapercibido para los grandes clubes españoles y en aquella época la Real Sociedad lo era, sin duda. Por eso, aprovechando los datos del origen que figuran en su dni, la Real apostó por el joven Óscar que había cumplido los 20 años. Con la escuadra txuri urdin se hartó a meter goles y entonces, gracias al escaparate de la Primera División, es convocado por Iñaki Sáez para la selección sub 21 que disputaba el Campeonato de Europa. De Paula vuelve a golear con la «roja» y se proclama campeón de Europa en Rumanía. Le toma gusto a los goles continentales y con la Real sigue anotando por Rusia y la República Checa en Copa de la Uefa. La Real roza el título de Liga y se clasifica para la Champions League. Como no podía ser de otra manera, Óscar de Paula también presentó sus credenciales en la máxima competición continental de clubes. Un tanto suyo frente a los turcos del Galatasaray en Anoeta le dio precisamente el pase a la Real Sociedad a los dieciseisavos de final. El paso del tiempo supuso cambios perniciosos para los del Bella Easo y en sus últimos años en Anoeta Óscar vio cómo un equipo acostumbrado a pelear por Europa se iba hundiendo a posiciones de peligro. Salió de allí antes de que la Real regresara, muchos años después, a la categoría de plata en la que ahora milita. Él también descendió de nivel, fichando por un Cádiz que aspiraba a recuperar la Primera División. No tuvo suerte y sólo hizo 4 goles en la bahía porque aquel fútbol no era para él. Debió pensar ¿qué se sentirá al golear en Segunda División B? Desoyó ofertas de la categoría de plata y recaló, para sorpresa de muchos, a orillas del Sil. Tanto a él como a su esposa les cautivó El Bierzo y aquí se afincaron sin dudarlo, para alegría de un club que puede considerarse afortunado de contar con un futbolista de su talla. El arranque anotador de Óscar era de récord y eso que aquí Don Marcos Tyrone sigue siendo el pichichi por excelencia. Pero las lesiones se cebaron con el goleador y por eso sacó el domingo toda la rabia en el Amilivia cuando comprobó que vuelve a ser el de siempre. Ahora piensa ¿qué se sentirá al marcar el gol del ascenso de la Deportiva a Segunda División? «Pregúntale a Fran».