El San José se despide por la puerta grande
El Ros deja fuera a las leonesas de la final por el título tra s firmar una de sus mejores actuaciones
El CB San José se despidió ayer por la puerta grande en su mejor papel en la Liga Femenina, el que le otorga el cuarto puesto final a una temporada brillante en la que a pesar de contar con menos medios que otros rivales ha estado siempre pujando por los títulos. Ayer, el subcampeón de Copa y el campeón, el Ros, se veían las caras en el Palacio de Deportes de león en la segunda entrega de semifinales en la que las leonesas estaban obligadas a ganar para mantener sus opciones. Su entrega no fue suficiente ni el apoyo de la grada para doblegar a un rival que ayer demostró su pegada, la que le proporciona un plantel de muchos talento que, no obstante tuvo que emplearse a fondo para acceder a la gran final. Sabedoras de que esta era la última oportunidad para seguir vivas en los play off por el título las leonesas se aplicaron desde el primer segundo a intentar desbaratar los planteamientos del Ros. Con el salto inicial a su favor sus dos primeras acciones ofensivas le otorgaban cuatro puntos de margen y una dosis de confianza notable que las mantuvo liderando el pulso hasta que un triple de Laia Palau a minuto y medio de cerrar el primer cuarto puso por delante a las levantinas por vez primera (13-14). Fue el preludio de lo que iba a suceder a continuación. Igualado el rebote y con un porcentaje superior en los lanzamientos las visitantes lograban una renta de tres puntos transcurridos los diez primeros minutos. La primera batalla se había perdido pero no la guerra. Ni la canasta de Douglas afectó a los ánimos del CB San José que de la mano de Feaster y Murriel Page se mantenía al acecho del electrónico. Tres acciones consecutivas de Tornikidou ampliaron la herida a los nueve puntos que un triple de Pascua redujo a seis. A partir de ahí la pegada de las valencianas en el intercambio de canastas ganó enteros llegando incluso a los 15 puntos de renta (29-44). Pero en el carácter de las de Estrada no está nunca tirar la toalla y de nuevo una reacción aderezada con muchas dosis de casta posibilitó que la desventaja se redujera a los 11 puntos en el descanso (37-48). Restaban veinte minutos y la proeza era posible. Pero esta vez y cuando era vital hacer gala de un gran acierto el aro pareció empequeñecerse para las locales que unido a la férrea defensa visitante provocó que el margen en contra del San José creciera hasta los 23 puntos. Y es que el parcial en este cuarto de 9-23 lo dijo todo. Pero las de Estrada no dieron su brazo a torcer y a pesar de las cuatro personales de Revuelto lucharon cada balón, cada jugada por recuperar el aliento en el electrónico. Pero la mano no estaba acertada y más con corazón que con cabeza porfiaron por una remontada que esta vez no se consumó otorgando al Ros el billete para la final por el que las leonesas también habían luchado.