| Crónica | La sustitución |
Adeu Rijkaard, benvingut Pep
La cúpula del Barcelona apoya a Guardiola, la apuesta por mantener un mismo sello futbolístico en el Barça

Frank Rijkaard, en la rueda de prensa que ofreció ayer
El ex jugador barcelonista Josep Guardiola parte con clara ventaja para ocupar el banquillo del FC Barcelona la próxima temporada, decisión que deberá adoptarse mañana en la reunión ordinaria de la junta directiva, después de que los avales con los que contaba Frank Rijkaard, actual técnico, se hayan desvanecido casi por completo. El descontrol que se ha vivido en el vestuario en los últimos años, con jugadores que han caído en picado, la falta de resultados y una situación que se considera «crítica» dentro de la junta directiva, han provocado que Rijkaard haya dejado de ser la primera opción para el año que viene en el banquillo del Barça. No obstante, la apuesta de Josep Guardiola, sustentada principalmente por el secretario técnico, Aitor Txiki Begiristain, deberá someterse mañana a la aprobación de toda la junta directiva, donde el actual entrenador del equipo B, y legendario capitán del club, cuenta con adeptos pero no con la voto de todos los miembros de la junta. Guardiola reúne muchos apoyos en el consejo del Barça, aunque su candidatura, lejos de estar ya aceptada completamente, deberá pasar un duro examen, ya que algunos directivos no aceptarán que el Barcelona pase a manos la temporada que viene de un técnico inexperto en la dirección de un equipo de élite. La apuesta de Txiki Begiristain por el técnico del Barcelona B guarda relación con la idea de mantener el sello futbolístico por el que apostó la actual junta directiva del Barça, presidida por Joan Laporta, y que tiene su origen en el libro de estilo futbolístico que siempre ha defendido Johan Cruyff: el control del partido a través del dominio en la posesión del balón. Para una parte importante de la junta del Barça, en la que se encuentra el propio Laporta, además del director técnico, la idea futbolística con la que se relaciona al cruyffismo es irrenunciable, por lo tanto, las opciones para reemplazar a Rijkaard se han reducido a poco menos de cinco candidatos, entre las cuales destaca Guardiola. El primer obstáculo lo sorteó ayer, al recibir el visto bueno de la comisión delegada, en la que Laporta aceptó el desafío de que Guardiola sea el próximo entrenador y que renunciase casi de forma absoluta a luchar para que Rijkaard concluyese su contrato, que finaliza el 30 de junio del 2009. Una vez decidido el futuro técnico, que se espera que se determine al concluir la junta del jueves, el Barcelona tiene la intención de informar a Frank Rijkaard de la decisión adoptada y, concluida la Liga, dar a conocer a la opinión pública la apuesta definitiva del técnico para la siguiente temporada.