Fútbol | Primera División
El Barça no se movió del pasillo
El Real Madrid se dio un baño de gloria en el Bernabéu ante el peor Barça que se recuerda

Laporta abraza a Calderón. ayer en el Estadio Santiago Bernabéu
El Real Madrid festejó el título a lo grande, con una goleada por 4-1 sobre el peor Barcelona en años, un conjunto decadente que se mostró contemplativo ante el juego de un campeón en racha que regaló a su afición la última gran alegría de la temporada. Todo le salió bien al Real Madrid, donde volvió a marcar Raúl, reapareció con gol Ruud van Nistelrooy e Iker Casillas se aseguró el premio al meta menos goleado. Y todo le fue mal al Barça, que regresa a la Ciudad Condal con la seguridad de que los cambios deben afectar más allá del banquillo. Pese a los rumores, el equipo de Rijkaard hizo el pasillo con la camiseta azulgrana y, tan caballeroso se mostró, que concluyó el primer tiempo y seguía haciéndole el pasillo al campeón. Pese a no jugarse nada, el Real Madrid fue el que salió en busca de la victoria y el que, prácticamente, ya se la había adjudicado en veinte minutos, el tiempo que tardaron en marcar Raúl González, su decimoctavo tanto del torneo, y el holandés Arjen Robben. En la segunda parte brilló Higuaín. Definitivamente, el «Pipita» ha perdido el miedo al gol. Salió al campo ovacionado por una afición que aún recuerda su providencial tanto en Pamplona y, en su primera acción, batió a Valdés, tras una gran jugada por la banda de Diarra. La fiesta fue completa en el Bernabéu, con el juego decantado de un solo lado, y a ella se sumaron a última hora el brasileño Robinho y el holandés Ruud van Nistelrooy, que salió en sustitución de Raúl y acto seguido lanzó el penalti, por manos de Carles Puyol, que significó el 4-0, en el primer balón que tocó tras la lesión. Con la grada pidiendo la «manita», fue el Barcelona el que marcó, por medio de Thierry Henry, un tanto inútil que no apagó la fiesta blanca, ni rebajó la desazón azulgrana, que a última hora perdió a Xavi, expulsado. «Yo no creo que pueda hablarse de humillación ni de ridículo, es sólo que ellos han sido mejores y ya está. Lo más fácil es no seguir (al frente del equipo). Pero formo parte de este grupo, porque soy el entrenador y no tengo ideas en este sentido. Son los peores momentos desde que estoy aquí». FRANK RIJKAARD Entrenador del FC Barcelona