Contador conquista Italia
El español del Astaná reina en el Giro un año después de ganar el Tour y deja patente que en el ciclismo actual su clase le augura una hegemonía a salvo de amenazas «Esta victoria es moralme

ALESSANDRO TROVATI
Apenas diez meses después de coronarse rey de Francia en los Campos Elíseos, Alberto Contador puso fin a una serie de once victorias italianas en el Giro, este domingo en Milán, donde el ciclista local Marco Pinotti (High Road) se llevó el triunfo en la 21ª y última etapa, una contrarreloj de 28,5 kilómetros. Tras el navarro Miguel Induráin, vencedor en 1992 y 1993, se convierte en el segundo español capaz de ganar esta prueba desde su creación hace casi un siglo. Tiene enorme mérito la gesta del pinteño, que se impuso en su primera participación en el Giro y con sólo 25 años. Fue el mejor, el más regular, en una ronda en la que había ido sólo a probarse y donde estuvo a punto de abandonar por una lesión en la muñeca. No ha ganado etapas pero se mostró sólido y constante durante las tres semanas de la cita que abordó con incertidumbres en la salida de Palermo, el 10 de mayo. «Sólo supe que iba a correr una semana antes del inicio», repitió el español, después de haber dejado de forma precipitada sus vacaciones. En la clasificación general final, el madrileño quedó delante de tres corredores italianos. Riccardo Riccó, otro representante de la nueva ola del ciclismo , se hizo con la segunda plaza en la general, a 1 minuto y 57 segundos, después de haber comenzado la última etapa a sólo 4 segundos, y Marzio Bruseghin la tercera a 2 minutos y 54 segundos, dos segundos por delante de Franco Pellizotti. El anterior vencedor, el italiano Di Luca, se clasificó en octava posición en la general tras haber hecho temblar a Contador el pasado viernes, en una gran etapa de montaña. Al día siguiente, el campeonísimo español resistió los ataques en las ascensiones a los legendarios Gavia y Mortirolo. En la última etapa, una contrarreloj plana de Cesano Maderno a Milán, los candidatos al podio pagaron sus esfuerzos de los días precedentes. Los especialistas se hicieron con las primeras plazas y Pinotti se llevó el gato al agua a una media de 52,213 km/h. Precedió en siete segundos a su compañero de equipo Tony Martin y en 10 a Ignatiev, que estaba en cabeza en los primeros puntos intermedios de carrera. Campeón de Italia de la especialidad de contrarreloj, el ciclista de Bérgamo había llevado el año pasado la camiseta rosa de líder durante cuatro días. Contador controló en todo momento la situación con suficiencia, se mostró a gusto acoplado a la bicicleta y terminó en undécima posición en la etapa, a 39 segundos del vencedor, mientras que Ricco cedió mucho tiempo. En contraposición con su carácter habitualmente ofensivo, Contador se mostró defensivo en este Giro. Soportó en los puertos las andanadas de Riccó, debilitado por el abandono de su lugarteniente, el escalador italiano Leonardo Piepoli, al inicio de las grandes montañas, y marcó la diferencia respecto a sus rivales en las etapas contra el reloj. Riccó, vencedor de dos etapas durante la primera semana, mejoró en cuatro plazas su clasificación del Giro (6º en 2007). Admirador de Pantani, animó la carrera pero también la prueba con sus declaraciones abruptas. El Giro hizo también descubrir al asombroso escalador italiano Emanuele Sella, irresistible en altitud (3 triunfos) y también a su equipo, el CSF.