Fútbol | Eurocopa 2008
Holanda fue una naranja amarga para el actual campeón del mundo
Tres décadas después los «orange» se tomaron la revancha ante una débil selección italiana Rumanía descubre las carencias de Francia y alerta sobre sus virtudes (0-0)

El guardameta italiano Buffon, tirado en el césped, tras ser goleado por el holandés Wesley Sneijder
Fue una anécdota que el tanto que abrió el marcador fuera en un claro fuera de juego, porque Holanda se encontró a gusto ante los italianos. Bordaron el fútbol los holandeses y desarbolaron a los transalpinos en el mejor partido del torneo. Treinta años después, la exquisita Holanda se tomó la revancha. Tres décadas hacía que los «orange» no ganaban un partido a los italianos, desde el Mundial del 78, desde los tiempos del «fútbol total» de Rinus Michels, ese fútbol que según Marco van Basten ha muerto, una afirmación que se podría poner en entredicho después de la demostración ofrecida hoy por los holandeses. Le bastó a Holanda que conectaran su pareja de mediocampistas creativos (Rafael van der Vaart y Wesley Sneijder), que apareciera Ruud van Nistelrooy y que intervinieran menos su pareja de destructores (Engelaar y de Jong) para que todo fuera como la seda. Los madridistas Sneijder y Van Nistelrooy siempre dieron sensación de peligro cada vez que tocaban el balón. Van der Vaart colgó un balón sobre el segundo palo, Buffon lo sacó, Mathijsen tocó sobre Van Bronckhorst y van Nistelrooy remachó en claro fuera de juego. Un pase en profundidad en un contragolpe de Van der Vaart sobre Van Bronckhorst, un pase a la banda contraria sobre Kuyt, una asistencia de primeras con la cabeza del delantero del Liverpool y un remate llegando desde atrás de Sneijder en el primer palo. Una jugada de videoconsola para el 2-0. Y cuando los italianos se fueron hacia adelante a la desesperada, Holanda le pagó con las armas que más prefieren los de Donadoni: contras letales apoyadas en la velocidad de sus centrocampistas y sus puntas, cuchillos letales que acababan con la resistencia italiana con el tres a cero.