Juan Fernández Manso ganó laSemana Internacional de la Trucha
El podio fue totalmente leonés: José Miguel Matilla fue segundo y Álvarez Tejedor tercero
La 42 edición de la Semana Internacional de la trucha ya tiene ganador. Juan Fernández Manso inscribe su nombre por vez primera en este prestigioso concurso. Este pescador leonés, que en su día perteneció al equipo nacional, hizo bueno el dicho «a la tercera va la vencida», ya que en otras dos ocasiones había quedado subcampeón y tan solo unos pocos puntos le separaron del primer puesto. También ha conseguido el trofeo a la mayor captura, ya que logró las dos mayores truchas de toda la semana, una de 65 cms en la final del Porma y otra de 67 en el selectivo del Órbigo. En su época más competitiva, cuando perteneció a la selección nacional de pesca, tuvo la oportunidad de participar en un campeonato del mundo celebrado en Canadá. Pescador muy fino, tanto a mosca seca como a «ninfa» a trucha vista, ha sido precisamente esta segunda técnica la que le ha dado el campeonato, pues el río discurría muy corto de caudal y la «pintonas» apenas se movieron. El podio de esta edición ha sido totalmente leonés, ya que José Miguel Matilla se clasificaba en segunda posición y Javier Álvarez Tejedor en tercera. Ambos deportistas tienen un buen palmarés de triunfos en competiciones oficiales, especialmente el primero, natural de Villamor de Órbigo que ya sabe lo que significa ser campeón de España. Curiosamente el orden de capturas ha sido inverso ya que Tejedor obtuvo 16, Matilla 14 por tan solo 11 de Manso. Así pues el tamaño ha sido determinante, especialmente la trucha de 65 cms. conseguida en la primera jornada de la gran final. Pablo Castro Pinos, que partía como claro favorito, conseguía un meritorio quinto puesto a la vista de los tramos en que compitió y que no fueron precisamente los mas generosos a la hora de dar truchas. Mucho nivel y pocas truchas No cabe duda de que la Semana Internacional despierta pasiones y que el nivel de competición es máximo. Desgraciadamente la densidad truchera de los ríos leoneses, pese a los cantos de sirena de la Administración, está bajando a pesar de los esfuerzos «repobladores» de la Sección de Pesca. Si exceptuamos Santa Marina, un escenario en el que se practica la pesca sin muerte desde hace varios años, el número de capturas fue mínimo teniendo en cuenta la categoría de los participantes. Muchos ceros han jalonado las estadísticas de esta edición y, pese a que se maquilló el resultado, las cifras cantan. El maquillaje en cuestión consistió en rebajar la talla de 24 cms a 21 para contabilizar las capturas. De mantenerse los 24 que aparecían en las normas iniciales, el resultado hubiese sido un ridículo espantoso, similar al del Presidente del Gobierno cuando hace pocas fechas pescó Sardonedo. Los pescadores buscan explicaciones y soluciones, pero la explicación es bien sencilla: se repuebla mucho menos que hace años. Y ¿por qué?, pues sencillamente porque no hay truchas. La piscifactoría de Vegas del Condado propiedad de la Junta de Castilla y León, que hace años producía hasta nueve millones de alevines, apenas llega al millón por la falta de inversiones y la descapitalización en dinero y personal que viene sufriendo desde hace años. Con estas truchas se deben abastecer los tres cotos intensivos y reponer alevinaje en los principales ríos, con lo que las cifras no cuadran. La solución según apuntaba el pregonero de la semana pudiera ser la pesca sin muerte, pero a la vista de los resultados tampoco es la panacea. Cada vez hay mas tramos sin muerte, mas días sin muerte y menos truchas. Y no será por el furtivismo, en claro descenso. Precisamente en esta temporada los servicios de los agentes forestales y de la Guardia Civil se han intensificado y su presencia en los ríos, tanto en los cotos como en los tramos libres, es mucho mas evidente que en años anteriores, pese a que nunca es suficiente. Todas estas cuestiones deberían hacer meditar seriamente a los responsables de la Sección de Pesca en vez de dar rienda suelta al triunfalismo desde los medios afines cada vez que tienen la opor tun idad.