Sin acuerdo Cultural-Abelleira y el club acaba en los tribunales
El abogado del técnico gallego cree que debe percibir los dos años de contrato íntegros
La Delegación Provincial de Trabajo de León no logró que la Cultural y el ex entrenador del equipo leonés Milo Abelleira llegaran a un acuerdo que paralizase el caso por el despido del técnico gallego y el abogado del preparador, Miguel Juane, acudió a los Juzgados de León para interponer una demanda contra la Cultural y Deportiva Leonesa SAD en el Juzgado de lo Social por despido improcedente de su representado. La causa, una vez admitida a trámite, se celebrará durante el próximo mes de julio o ya en septiembre, según el número de litigios laborales que tenga pendientes el Juzgado de lo social de León. La Delegación de Trabajo de León no consiguió conducir a Milo Abelleira y a la Cultural a un acto de conciliación que evitara abrir un litigio en el Juzgado de lo Social por el despido del que fuera entrenador de la Cultural durante la última temporada. La Delegación de Trabajo hizo de mediadora para tratar de que ambas partes llegaran a un acuerdo sin la necesidad de comenzar un proceso judicial en los Tribunales Ordinarios de Justicia. Ambas partes estaban citadas con la intención de arreglar a través del entendimiento mutuo el despido de Milo Abelleira como entrenador de la Cultural y no llevar el caso al Juzgado de lo Social de León. Ambas partes estuvieron representadas por sus respectivos abogados, que actuaron de acuerdo con lo previamente establecido por sus clientes. La Delegación de Trabajo trató de poner cordura entre las dos partes para que el caso no se demorara más de la cuenta, de acuerdo con la normativa que habitualmente se sigue en estos litigios relacionados con las causas laborales, que se debaten en el Juzgado de lo Social. La Cultural y el propio entrenador Milo Abelleira se reunieron una vez finalizada la temporada para acordar una rescisión de los dos años de contrato que desvinculara al técnico gallego del club leonés, pero no hubo acuerdo y la Cultural optó por el despido del técnico, entregándole una carta en el que se reseñan los motivos para tomar dicha postura. Un mes después, no se dio un acuerdo entre las partes en el acto de conciliación en la Delegación Provincial de Trabajo. Este acto de conciliación consiste en un mero trámite, que habitualmente se produce, antes de emprender una causa laboral, con el fin de intentar un acuerdo entre las partes litigantes, en este caso la Cultural y Milo Abelleira, con la finalidad de evitar un juicio en el Juzgado de lo Social. El abogado de Milo Abelleira, Miguel Juane, aseguró que su defendido debía de cobrar todo lo estipulado en el contrato, al que todavía le restan dos años, «porque una cláusula del vínculo contractual firmado por las dos partes indica que si una de las partes de forma unilateral decide no cumplir el contrato deberá abonar a la otra la integridad del contrato». El abogado de la Cultural, por su parte, indica que en ningún momento el club culturalista le ordenó intentar llegar a un acuerdo en el acto de conciliación celebrado en la Delegación Provincial de Trabajo. De ello se deduce que la Cultural pretende aportar pruebas cuando se abra la causa en el Juzgado de lo Social de León que atestiguen que el despido de Milo Abelleira se ajusta a la normativa legal.