Diario de León

Balonmano | Torneo de Egia

El Ademar logra en los penaltis el tercer puesto ante un duro Arrate

Los de Ribera se llevan un partido muy igualado en el que Álamo fue un muro en la portería

El lateral croata Damir Bicanic también cuajó un buen partido ante el Arrate

El lateral croata Damir Bicanic también cuajó un buen partido ante el Arrate

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a. o. | egia
León

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Nuevamente la Sociedad Deportiva Arrate se le atragantó a Reale Ademar, aunque esta vez fueron los leoneses los que se acabaron llevando el gato al agua (30-29). El partido fue duro, de férreos marcajes y pocos goles. Con estas características, sucedió lo más lógico y el tiempo reglamentario acabó con empate a veinticinco. En la ronda de penalties para dirimir el vencedor, Cutura marró su lanzamiento desde los siete metros y permitió al conjunto ademarista alzarse con la victoria. Destacaron a nivel individual por los de León el central diestro Daniel Sarmiento con cuatro goles e innumerables asistencias. Jordi Ribera leyó la cartilla a sus pupilos tras la derrota ante el Ciudad Real, y estos salieron mucho más concentrados en labores de retaguardia que en anteriores compromisos, sobre todo Vicente Álamo. El veterano portero está demostrando que no le pesa la responsabilidad de sustituir a Saric, y ayer volvió a realizar una auténtica exhibición. Con catorce paradas, Álamo fue un muro. Aún así la Sociedad Deportiva Arrate llevó el partido a su terreno. Julián Ruiz trabó el ritmo de juego, impidiendo que los leoneses circularan el balón y forzándoles a cometer errores en la entrega. Sin embargo, Reale conseguía mantener su ventaja en el marcador merced a los lanzamientos exteriores y el juego por el extremo izquierdo, donde lucía Martin Stranovsky. El 13-11 al final de los primeros treinta minutos hacían presagiar una segunda mitad de alto voltaje. Tras el paso por vestuarios, Reale Ademar salió algo más relajado a cancha y permitió que Arrate enganchara un parcial de 0-4 que colocoba el 13-15 en el luminoso y obligaba a Jordi Ribera a solicitar tiempo muerto a la mesa. El catalán logró reconducir la situación, encontrando un gran aliado en Sarmiento. El joven diestro se cargó el equipo a sus espaldas con sus goles y sus asistencias, contrarrestando el acierto ofensivo del rival, donde Ibo Díaz se estaba mostrando muy incisivo y ofrecía un balonmano de muchos quilates. Las igualdades se sucedieron en el luminoso a partir de entonces. El choque se convirtió en una batalla, convirtiendo el pabellón de Egia en una caldera. El calor, factor determinante en los últimos minutos, afectó a los jugadores, escasos de forma a estas alturas de campaña, por lo que el duelo se tornó aún más épico si cabe. La emoción estaba servida. El encuentrose decidió desde los siete metros, con alegría final para el Ademar.

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