Lucha leonesa | Investigación en medicina deportiva
Presentado el estudio sobre las causas y el control de lesiones
La investigación evalúa la eficacia en la modificación del reglamento de la lucha
«La lucha leonesa es un patrimonio cultural y social que debe ser protegido». La cita, seguida de la consideración de que «la prevención de lesiones, frecuentes en los deportes de contacto, puede ser uno de los elementos que facilite la necesaria protección», fue utilizada por el Dr. Vicente Martín al inicio de la presentación de resultados del estudio sobre la frecuencia y causas de las lesiones en Lucha leonesa. En rueda de prensa celebrada en la sala Gordón Ordás del edificio El Albéitar de la Universidad de León, se presentaban esos resultados en la mañana de ayer. Junto al Dr. Martín, Investigador principal y responsable de los servicios médicos de la Federación de Lucha, el Vicerrector de Investigación de la ULE, Alberto Villena, el Director del Ibiomed, Javier González Gallego, el Diputado de Juventud y deporte, José María López de Benito, el presidente de la Federación T. de Lucha, Francisco Escanciano y el luchador e investigador colaborador, Héctor García Robles. El estudio ha sido llevado a cabo en los tres últimos años, merced a un convenio-contrato de investigación del Instituto de Biomedicina de la ULE y la Federación de Lucha, con el patrocinio de la Diputación provincial. López de Benito manifestó, una vez más, que la Lucha leonesa es más que un deporte, seña de identidad y patrimonio, y todo cuanto se haga por ella contará con el apoyo de la institución provincial. Expuso Vicente Martín los resultados de la investigación, llevada a cabo mediante un estudio de cohortes retrospectivas (2006-07) y prospectivas (2008) que siguió, tal como aclaraba el investigador, un modelo desarrollado en el fútbol por sus federaciones internacionales, a falta de otros de nivel y en busca de patrones comparativos válidos. Che Escanciano se sumó a los agradecimientos expresados a Universidad, Diputación, a los responsables del estudio y a los clubes que hicieron posible la puesta en marcha de las propuestas. «Se habla, con suposiciones, de muchas causas de las mancaduras pero había que hacer un estudio serio que servirá como referente». No hay que tener miedo -decía también el presidente de la Federación- a cambiar las normas. Hay muestras en nuestra historia de cambios, adaptaciones, que unificaron la práctica de la Lucha. Las normas deben modificarse si con ello se mejora la situación, si se evitan las lesiones de los luchadores.