El Ademar despega pisando fuerte
Los de Ribera se estrenan en la liga vapuleando a un voluntarioso Alcobendas. Intensidad defensiva y una portería sólida, fueron las dos claves en las que se asentó el triunfo leonés

El eslovaco Martin Stranovsky, con diez goles, fue el estilete del Ademar
Nunca un inicio de liga fue propicio para sacar conclusiones. Es lógico. Pero el estreno ayer del Ademar invita a la ilusión. Al equipo se le notó falto de acoplamiento y de ritmo en ataque -nada raro habiendo nueve incorporaciones con jugadores habituados a otro balonmano- pero ofreció un magnífico nivel defensivo y una portería realmente compacta con Alilovic primero y Álamo después sellandosus dominios. Y los números corroboran la solidez que ahora caracteriza a los de Ribera: el Alcobendas, un equipo que juega de memoria y donde todos sus jugadores se conocen a la perfección, sólo fue capaz de hacerle veinte goles, once en la primera mitad y nueve en la segunda. El ruso Chernov -el último en llegar- es un armario en el centro pero ojito al argentino Carou. Aunque menos vistoso y menos aparatoso, es un auténtico guerrillero, empeñado en despejar siempre su zona de influencia. Si se le observa con atención se le verá siempre empujando, agarrando... en definitiva, dando caña a todo rival que se acerque a sus dominios. El ataque -ya lo había advertido el técnico Jordi Ribera- es ahora mismo lo más verde de un Ademar. Pero ahí el margen de mejora es muy amplio. Con la llegada de Jorge García Vega y la incorporación de Buntic y Bicanic el Ademar configura una primera línea con un poder artillero terrible. Los dos balcánicos van a ser seguro de los dos mejores «pistoleros» de la Liga Asobal. Y eso que faltaba Igor Kos, ausente por lesión. Este Ademar tiene ahora tiro y mucho algo de lo que adoleció sobremanera la pasada campaña. Incluso el ruso Chernov puede lanzar en apoyo unos «pepinos» tremendos como ayer demostró en su único lanzamiento. Por lo demás, en lo que fue el partido en sí, hubo dos mitades distintas en lo que al ataque se refiere. El Ademar empezó bien en defensa pero en los primeros treinta minutos su ataque estático no funcionaba con fluidez. El equipo es ahora como una maquinaria a la que le hace falta engrase y ajustes. Y eso se logra con partidos. Con un Alilovic sobrio pero seguro y un Buntic encarando con decisión la portería de Bicanic el Ademar sólo precisó diez minutos para doblar a los madrileños en el marcador: 7-3. Un colchón de cuatro tantos que los de Jordi Ribera mantendrían hasta el final de la primera mitad a la que se llegó con un 15-11 en el marcador. En la segunda, sale Álamo a defender la portería leonesa y en apenas unos minutos demostró que es todo un seguro. En ese arranque, el Ademar apretó en defensa. Del minuto cinco hasta cerca del quince el Alcobendas encajó un parcial de 6-0 y no fue capaz de perforar la portería leonesa. Y ahí se acabó el partido. El ataque mejoró con García Vega de director y Stranovsky de estilete. En resumen, inicio prometedor y pisando fuerte.