Los derbis tienen color leonés
Stranovsky, la pesadilla de Pastor
Si hubiese que señalar a alguien como protagonista decisivo de los últimos derbis entre el Reale Ademar y el Valladolid habría que señalar al extremo eslovaco Martin Stranovsky. Incluso más que protagonista ha sido verdugo en dos ocasiones de los pucelanos y su técnico Juan Carlos Pastor. La primera fue en octubre en la temporada 2006/07, en el pabellón Huerta del Rey. Con el reloj a cero y el Valladolid uno arriba, Martin Stranovsky se colocó en la línea de los siete metros y su brazo no tembló. Amagó a Sierra, latigazo y subió el empate a 33 en el marcador para decepción de toda la afición vallisoletana que ya saboreaba la victoria. Aún recuerda aquella jugada con Manolo Cadenas en el banquillo leonés. Restaban tres segundos de partido y tenía posesión el Ademar. Mateo Garralda hizo un pase al pivote los defensores pucelanos forzaron penalti favorable al Ademar sobre la bocina. Los gestos de decepción y enfado del técnico vallisoletano todavía se recuerdan. El pasado sábado la historia volvió a poner bajo los focos al extremo eslovaco. Esta vez cambió el escenario, en esta ocasión fue en el Pabellón Pisuerga, y el final también fue distinto. Quedaban apenas veinte segundos y un Ademar que había ido por detrás en el marcador duerante todo el partido atacaba para ponerse uno arriba. Los colegiadoso pitaron penalti a favor de los de Jordi Ribera y de nuevo Stranovsky se situó en la línea de los siete metros. Otro latigazo y el balón se estrella en las mallas de la meta defendida por Sierra. 30-31 para el Ademar porque en los escasos segundos restantes los amarillos no fueron capaces de perforar la defensa ademarista. Nuevo palo de Stranovsky a un Pevafersa Valladolid y a una afición que no podía creerse lo que estaba viendo. «Estaba un poco nervioso porque sabía que si no lo metía podíamos pagarlo caro en el último ataque del Valladolid», indicó ayer un Stranovsky que sonríe cuando recuerda ese momento y la gran celebración que se vivió minutos después en el vestuario del Reale Ademar. En el partido ante los de Pastor, Stranovsky vio cortada su excelente racha goleadora esta temporada con 33 goles. Sólo hizo tres y los tres de penalti. «Tiré los penaltis y confiaba en mí, en ese partido apenas tuve oportunidades porque los balones no llegaron a los extremos. Pero lo importante es que tuvimos fe y acabamos ganando».