Seve Ballesteros, grave en la UVI
La familia informa hoy del alcance de su dolencia, detectada en pruebas neurológicas
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Sev eriano Ballesteros, el golfista más importante que ha dado España, sigue ingresado en el Hospital Universitario La Paz de Madrid. Su estado podría ser grave, según fuentes cercanas al deportista. El centro hospitalario madrileño emitió ayer un parte médico en el que califica su estado de «estable», pero oculta que se encuentra ingresado en la UVI, donde está sometido a pruebas neurológicas cuyo resultado podría conocerse hoy. El secretismo con el que la familia lleva el tema no ayuda a conocer el verdadero estado del golfista de Pedreña, que el lunes ingresó de urgencia en el hospital tras un desmayo en el aeropuerto de Barajas y una pérdida de conciencia que aún nadie ha explicado. El escueto parte médico indica que «el paciente está estable» y que se le están realizando pruebas neurológicas para determinar su estado de salud. Responsables del centro hospitalario indican que posiblemente hoy, tras conocer el resultado de las pruebas y previa reunión con la familia, podrían facilitar más información sobre la evolución clínica de Ballesteros. El golfista cumplió 51 años el pasado 9 de abril, y lleva más de un año retirado de la competición. Anunció su retirada en julio del 2007 durante el Open Británico que se disputó en Carnoustie (Escocia), el campo que fue testigo del nacimiento de su leyenda. «La decisión más difícil de toda mi vida», comentó entre lágrimas ante la prensa internacional, que le venera. El único golfista español con dos Chaquetas Verdes (Masters de Augusta en 1980 y 1983) y tres Jarras de Plata (Open Británico en 1979, 1984 y 1988) no ha tenido suerte en los últimos años. Tras el divorcio de su mujer Carmen Botín en 2004 y la muerte en marzo del 2007 en accidente de tráfico de Fátima Galarza, de 29 años, con la que había rehecho su vida sentimental, se supo que había sido ingresado de urgencia en Santander por una taquicardia, dolencia de la que se recuperó no sin problemas. Entre los muchos logros de Ballesteros está el haber revolucionado el mundo del golf con su imaginación y su pasión en el juego. Dio un giro de 180 grados a la actual Ryder Cup al ser el primer europeo, junto a Antonio Garrido, que formó parte de la primer torneo que incluyó a jugadores no británicos. Y, de momento, ha sido el único capitán español (y el primero no británico) que comandó al equipo europeo de la Ryder Cup fuera de las Islas y trajo esta competición a España, a Valderrama. Hoy Madrid sigue el ejemplo del cántabro y ha pedido la organización de la Ryder Cup para la edición de 2018. Lideró toda una generación de golfistas que se conoció como La Quinta de Seve o los Five Fabs y que incluyó a cinco golfistas nacidos entre el 1956 y 1957: Seve Ballesteros, Nick Faldo, Bernhard Langer, Ian Woosnam y Sandy Lyle. Los cuatro primeros ya han sido capitanes de la Ryder, siguiendo la estela del español. Severiano, que al parecer está consciente, difundió un comunicado tranquilizador a través de su página web en el que da las gracias a todos los aficionados y amigos que se están preocupando por su estado de salud y que colapsan su teléfono móvil, y el de la familia, con llamadas y mensajes de apoyo. «Como ya se emitió el pasado lunes, a través de un comunicado desde el hospital La Paz (Madrid), quiero informaros de que me encuentro muy bien. Estoy esperando el resultado de las pruebas médicas que me están realizando», dice la nota. Pese a las noticias tranquilizadoras, las caras serias y graves se observan en el Masters de Madrid de Golf, que esta semana se disputa en el Club de Campo Villa de Madrid, donde muchos amigos de Severiano están preocupados por su salud.