Fútbol | Liga de Campeones
El Villarreal le endosa un set al Alaborg danés (6-3)
Los de Pellegrini reaccionaron a tiempo y en la segunda parte se ensañaron con el rival
El Villarreal dio ayer un gran paso hacia los octavos de final de la Liga de Campeones al imponerse por un contundente 6-3 al Aalborg danés, a pesar de que empezó perdiendo y no logró remontar hasta el segundo tiempo, periodo en el que Joseba Llorente marcó tres goles en 45 minutos. El conjunto de Pellegrini cometió errores imperdonables en los primeros cuarenta y cinco minutos, y de no ser, una vez más, por el gran estado de forma del portero Diego López su equipo se hubiese marchado a los vestuarios con una desventaja importante. El Aalborg avisó en un par de ocasiones con buenas llegadas, y el el minuto 19 Marek Saganowski consiguió el primer gol a pase de Due. Cinco minutos después, Jeppe Curth pudo conseguir el segundo en una jugada muy similar, pero Diego López paró sobre la misma raya de gol. A partir de este momento el encuentro entró en la fase más animada, con el empate de Rossi y un golazo con mayúsculas de Capdevila que daba la vuelta al resultado. El Villarreal iba ganando en ese momento sin apenas méritos, pues su juego de ataque era una mera aglomeración de efectivos en la corona del área. Mati Fernández no abría el campo por la izquierda y en demasiadas ocasiones ahogaba el espacio de los delanteros. Esta falta de criterio al parecer contagió también a los defensas centrales del Villarreal, que en el minuto 36 cometieron un error imperdonable que significó el 2-2, obra del internacional sub-21 Enevoldsen sin ni nguna oposición. Tras el paso por los vestuarios el Villarreal trató de poner sitio a la portería del Aalborg y a punto estuvo de adelantarse en un par de ocasiones, una de Rossi y la otra de Llorente. El gol de la victoria era cuestión de tiempo, pues se adivinaba difícil que el Villarreal repitiese los errores del primer tiempo. Y llegó en el minuto 67. Con los tres puntos y el pase a la siguiente ronda, el Madrigal se convirtió en una fiesta, y los jugadores se sumaron con un recital de contraataques dirigidos por Cazorla o Pires que dejaron el marcador en un espectacular 6-3.