Argentina prepara un infierno para derrotar a España en la final
Mar del Plata, localidad turística donde las haya, vive con intensidad los prolegómenos de la final de la Copa Davis 2008. Vaya por delante que los aficionados argentinos están perfectamente mentalizados para montar lo que se dice la bronca alegre. La posibilidad de que la selección albiceleste pueda adjudicarse la ensaladera de plata constituye el gran aliciente para los 8.500 espectadores que tendrán acceso a los graderíos del polideportivo Islas Malvinas. Por lo demás, a cuatro días del arranque de los partidos todo apunta a que el escenario de juego se transformará en un insoportable infierno para el equipo español. Al menos eso es lo que pretenden las hinchadas locales. El apoyo de los espectadores se considera fundamental para alcanzar la victoria. Aunque los argentinos pidieron al principio una pista rápida, luego, al producirse la baja de Nadal, cambiaron de idea y solicitaron una cancha menos veloz. Los encargados de tener a punto la superficie para ocasionarle los máximos problemas en su juego a los hombres que capitanea Emilio Sánchez Vicario han tenido que trabajar a fondo porque la cancha ha sido retocada varias veces. Primero para imprimirle rapidez al bote de la pelota y después menos velocidad con el objetivo de que Nalbandián, Del Potro, Acasuso y Calleri no naufraguen en este acontecimiento. Jugar en casa tiene mucha importancia. En ese factor confían Alberto Manzini y sus jugadores para resolver favorablemente el atrayente duelo contra los españoles. El equipo que dirige Emilio Sánchez Vicario celebró ya un par de sesiones en la pista de resina. El técnico dijo que «la pista es un poco irregular porque registra como alguna ondulación, posiblemente debido a que se ha hinchado algunas de las maderas de base, pero ese es un problema que sufrirán los dos equipos, ya que en ocasiones la pelota bota de una forma que no esperas». A juicio de Feliciano López, que ya tiene en su historial un triunfo en la Davis conseguida en Sevilla «la pista no es muy rápida. Pienso que es una cancha bastante normal dentro de las que utilizamos durante el año, en realidad todos nos estamos encontrando bastante a gusto», agrega. Los jóvenes Granollers y Ventura vienen trabajando con mucha ilusión. Para ellos esta convocatoria es el no va más.