Catarsis, ¿para cuándo-¦? (I)
CATARSIS GENERALIZADA, vía terapia de choque. Terapia reconversora de «la aluchera mentalidad del aluche de la boina». Pero sucede que, al no existir ningún tipo de autocrítica federativa, se ha de inducir desde fuera porque los de dentro están felices yendo agusto en su burra. Dispuestos a seguir a lomos inmovilistas de la asnal complacencia «en ejercicio de permanente inmovilismo». Y entre tanto chupando de la teta pública-¦
Y es que cada vez quedamos menos idealistas y románticos ¿eh, Angel? Eh Pepe, Jesús, Héctor Castro, Jose Antonio, Lupi-¦ Élites, minorías incontaminadas y esperemos que incontaminables.
En medio, la bochornosa politización de la lucha leonesa con que despedíamos la semana pasada. Vergonzoso y repulsivo manejo político de las elecciones, deplorable presión política con el voto asambleario; repugnante sometimiento político de asambleístas, de la federación y de todo el entorno de la lucha leonesa.
Despolitizadamente otra lucha es posible; más bien «es mucho más posible». Para ello tan sólo es preciso que cierto tipo de politizados dirigentes, tan inmovilistas y faltos de imaginación renovadora como estamos comprobando, al menos no estorben. Que ya que no hagan, que se limiten a guarecerse en su inmovilismo -“dicho en cazurro- «sin que estorben».
Catarsis en profundidad ¿Auditoria para cuándo? ¿Comprometerse para después de («ganar») las elecciones? Nadie va a creer que si después de 4 años no lo hicieron-¦ Todos los aficionados sospechan que el dinero ha entrado a chorros ¿y cómo ha salido? Opacidad total. Compadreo, oscurantismo, falta de transparencia.
Más terapia menor. Menor al lado de la bola de nieve, o pelotazo, del párrafo anterior. Pues cambiando de registro, actualizar el reglamento de competición: por no decir renovarlo de arriba abajo. También con la (mal) sana intención de «para cuando se ganen(?) las elecciones». En cazurro, no escarmentamos-¦
Formación de árbitros (en serio). Formación de monitores (en serio) y de lo más alejado del «ahí tenéis un par de cintos y poneros a luchar» muy de seudomonitor «tipo el Ponguina de turno». Los dos Héctor -de Castro y García- sin ir más lejos serían unos excelentes formadores, mientras que el excolegiado de la Agrupación Fernando Cordero lo haría de maravilla como instructor de futuros árbitros . También lo dicho de colegio de árbitros en serio y no un simulacro para salir del paso y cubrir las apariencias «colegiales».
Catarsis básica, fundamental e inaplazable. La casa (luchística) ha de empezarse por los cimientos, por la base (lucha de base). Lo de la decoración (imagen luchística) está muy bien siempre que se realice simultáneamente con la consolidación de bases, tabiques y estructura general del edificio. El edificio luchístico sin bases ni estructuras no se sostendrá por más adornos decorativos y florales que le cuelguen.
Y lo de las luchas celtas, luchas al cinto y demás escapes federativos? Para tapar miserias y carencias en el desarrollo(?) de la lucha leonesa. Y muy en concreto en cuanto a proyección exterior vía las auténticas luchas universales-olímpicas (grecorromana, libre olímpica, sambo). Recuerden nuestro posicionamiento «además y no en lugar de». Eso sí, que no falte la
, más federativa y divina escolta viajera. Y bajo una cobertura etérea y cabalística, pero que suena muy rimbombante: FILA / FILC / IBWA (suena a BBVA-¦) Por cierto las exaltadoras versiones oficialistas del «supercampeonato cintero» de hace un par de semanas, no reflejan lo de la caótica organización del campeonato en lo que incide en declaraciones para la página de su club la brava luchadora Miriam Marcos.
Con lo que difícilmente quepa catarsis y terapia es con el bochorno de las elecciones presidenciales. Bochornoso proceso -apaño- electoral totalmente manipulado y dirigido, tratando por todos los medios (más o menos ilícitos y desde luego nada neutrales y en absoluto éticos), buscando, decimos, que todo siga igual (de mal). Eso y no otra cosa es lo que se está pretendiendo a toda costa con los manipulados y presionados asambleístas-electores. Y sin que se les pueda llegar a acusar de «pucherazo»; no precisan recurrir a tal, cuando lo que se busca es apariencia de legalidad normativa de proceso para llegar con todo atado y bien atado. Y «triunfo arrollador»-¦ vía candidatura única.
Y a seguir manejándolo -“manejos repelentes y repulsivos- desde la misma atalaya (política). Catarsis cero. Más que purificación y descontaminación,
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