Fútbol | Segunda División B
Mazolas animará a su Deportiva desde el cielo
El Ministro de la Deportiva dejó ayer de tocar el bombo tras una larga enfermedad

Siempre en preferencia y celebrando el ascenso como el que más
ponferrada
Fernando Rodríguez Valtuille, más conocido por el sobrenombre de Mazolas, fallecía en la mañana de ayer a los 66 años de edad tras una larga enfermedad. Dicen que no hay aficionados mejores ni peores, pero Mazolas era uno de esos aficionados de la Deportiva que seguro que serán recordados para toda la vida. Un buen hombre que desde hace años seguía a la Deportiva con su bombo y su chaqueta azul. Un bombo con el escudo del Athlétic Club, su otro equipo, y con el de la peña La Morenica, la charanga de la que formaba parte y que animó hasta que la enfermedad le impidió ir a El Toralín.
Mazolas era padre de Fernando Ministro, el que fue jugador de la Deportiva y ahora del Atlético Bembibre. Decía el futbolista que mucha gente no sabe si él era conocido por su padre o su padre por él. El aficionado ya acudía a ver a la Ponferradina cuando su hijo aún era un niño. En preferencia siempre estaba Mazolas, Domiciano, Pereira..., aunque hubiese poca gente en el campo. Y por supuesto, el bombo. Aquel grito de «¡Deportiva, Deportiva!» desde preferencia se acompasaba con el de Manceñido en tribuna. Y por supuesto, aquel «qui viene, qui viene», una de las frases que perduraron con el paso de las temporadas.
Amigo de expresiones como «Ministro», que era como decir paisano, señor o tú, y que acabó siendo el sobrenombre de su hijo, o de aquella «vamos a Peñicas», Mazolas vivió con la Deportiva grandes momentos y también otros tristes. Pero el bombo nunca faltaba. Alguna vez incluso lo rompió con tanto afán de animar a su equipo.
Hace unas fechas ya se le empezó a echar en falta en la preferencia del estadio, mientras sus sucesores animaban en el campo con la charanga prepartido. En el foro oficial de la Deportiva aparecía una foto suya con el bombo y con la frase «te echamos de menos». Y eso es lo que va a pasar. Que se le va a echar de menos en El Toralín, en los viajes de la Ponferradina y en todo lo que tenga que ver con su equipo. La Deportiva pierde a un gran aficionado, a un gran animador y a una buena persona, pero seguro que el cielo y los seguidores blanquiazules que ya están allí se felicitan, porque ya tienen desde ahora alguien que les ayude a entonar con fuerza el grito de «Deportiva; Deportiva!».
El funeral y entierro será hoy a las cuatro de la tarde en la iglesia parroquial del Sagrado Corazón de Jesús. La capilla ardiente está instalada en la sala Peñalba del tanatorio La Encina.