Fútbol | Primera División
Tres años y medio de cárcel para el ultra del Olympique de Marsella
La sentencia reconoce que no puede probarse que lanzara la silla que hirió a un policía

El seguidor del Olympique de Marsella Santos Mirasierra, durante el juicio que se siguió contra él
madrid
El hincha del Olympique de Marsella Santos Mirasierra fue condenado ayer viernes a tres años y seis meses de prisión por un delito de atentado a agentes de la autoridad con uso de instrumento peligroso con el resultado de lesiones y como autor de una falta de lesiones. La juez de lo Penal número 20 de Madrid absolvió al ultra del Marsella del delito de desórdenes públicos antes del partido entre el Atlético de Madrid y el Olympique disputado el 1 de octubre en el Vicente Calderón.
La Fiscalía había solicitado ocho años de cárcel para Santos Mirasierra: cuatro años por alteración del orden público y otros cuatro por atentado contra la autoridad por agredir al agente 28.180 con una silla que le provocó una brecha en la cabeza. El abogado del aficionado marsellés, Erlantz Ibarrondo, había pedido la absolución de su cliente por la contradicción del único testigo existente, el agente que afirmó que la silla lanzada a un compañero suyo era de color rojo, cuando en un vídeo se observó que era blanca
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La sentencia reconoce que no hay pruebas de que el acusado fuera el autor del lanzamiento de la silla concreta que lesionó al policía, pero al encontrarse en el grupo de personas que lanzaron los asientos «rige el principio de imputación recíproca que permite la atribución del resultado a todos los intervinientes ejecutivos» y, por tanto, «son considerados coautores aunque sus respectivas aportaciones no produzcan por sí solas el acto típico». Por este delito, con la utilización de una silla como «instrumento peligroso», le condena a tres años y un día de prisión.
Por el delito de lesiones al policía herido la pena es de seis meses. Además, el aficionado radical del Marsella deberá abonar cinco euros durante 45 días por una falta de lesiones, al empujar en las gradas del Calderón al agente 87.524, que cayó a los pies de ultras galos y fue pisoteado. En concepto de responsabilidad civil, Santos Mirasierra deberá indemnizar al agente herido con 339,12 euros y al policía al que empujó con 101,74 euros.
El letrado francés de la familia Mirasierra, Gilbert Collard, mostró su indignación por la condena: «Esta pena es de una severidad inaudita. Es ilógica. No estamos en Europa. Se trata de un juicio anti-francés». La sentencia puede ser recurrida en un plazo de 10 días ante la Audiencia de Madrid, pero no está confirmado que la familia adopte esa medida a pesar de las afirmaciones de Ibarrondo: «Si no está demostrado que mi cliente lanzara un asiento, debe ser absuelto. Desde luego, vamos a apelar», afirmó el abogado.
El «asco» de los ultras
El fallo se conoce sólo dos días después del juicio y cuatro días antes del partido que enfrentará en Marsella al Atlético y al Olympique. Las amenazas por parte de los radicales galos hacia los aficionados rojiblancos anunciaban un muerto por cada año de condena a Mirasierra. En un primer momento, el portavoz del grupo ultra al que pertenecía el acusado criticó la resolución: «Nuestro primer sentimiento es de asco, injusticia y tristeza».
El abogado de la familia había solicitado que la sentencia se aplazase hasta la celebración del encuentro para evitar mayores problemas. La directiva del Atlético de Madrid había recomendado a sus seguidores no viajar a la ciudad francesa, mientras que la Comunidad de Madrid exigió al Gobierno que asegurase la seguridad de la expedición y a la Uefa actuar con contundencia.