Fútbol | Liga de Campeones
Juande Ramos suple a Schuster
El técnico manchego, tras la destitución por sorpresa del entrenador alemán, dirigió su primera sesión de trabajo con el Real Madrid después de firmar hasta el final de temporada

El director deportivo del Madrid, Pedja Mijatovic, estrecha la mano de Juande Ramos en su presentaci
madrid
A rey muerto, rey puesto. Dos días después de superar con dificultades una asamblea caótica y de escuchar gritos que exigían su dimisión durante el choque contra el Sevilla, Ramón Calderón hizo caso a Pedja Mijatovic y apostó por una catarsis en vísperas de la comprometida visita al Camp Nou. Primero destituyó a Bernd Schuster, encantado de tomar el dinero y correr, como en la película de Woody Allen, y a renglón seguido nombró a Juande Ramos nuevo entrenador del Real Madrid sólo hasta final de temporada. Y todo lo hizo sin dar la cara la opinión pública.
El director deportivo montenegrino y el presidente asumen que la Liga es una quimera pero confían en la capacidad del técnico manchego en los torneos del K.O. para mantener vivo el sueño de la
. Juande, destituido recientemente al frente del Tottenham, al que dejó en zona de descenso, es el tercer técnico en los casi dos años y medio de gestión de Calderón y la cuarta incorporación de la Liga tras los cambios de Camacho por Ziganda en Osasuna, Lucas Alcaraz por Zambrano en el Recreativo, y Mané por Márquez en el Espanyol.
El técnico alemán estaba herido desde la doble derrota en Champions ante la Juventus y sentenciado tras caer en la Copa del Rey ante el Real Unión de Irún. Desde entonces, Calderón sólo le mantuvo como escudo y midió los tiempos antes de hacer público su adiós. Su deseo era ver lo que sucedía ante el Barça y esperar al menos al parón navideño, pero los acontecimientos se precipitaron al comprobar que Schuster prácticamente se borraba el pasado domingo, cuando tras caer ante el Sevilla aseguró que el Camp Nou no le preocupaba en modo alguno porque «el Barça está arrasando y ganar ahí no es posible». El teutón se marchará con una Liga y una Supercopa de España en el palmarés y en torno a cinco millones de euros en el zurrón.
La película de los hechos fue fugaz. A primera hora quedaron citados en el Bernabéu los dos técnicos. Uno para que Mijatovic le comunicara su adiós y negociara la resolución del contrato y otro para darle la bienvenida, firmar y, en sentido figurado, entregarle el chándal con el que por la tarde ya dirigió su primer entrenamiento. La junta directiva extraordinaria sirvió para oficializar lo que ya era un secreto a voces, tras escuchar el preceptivo informe de un director deportivo que se responsabilizó de todas las decisiones y dio plena libertad al presidente para prescindir de sus servicios si el Madrid cierra el curso en blanco.
La conferencia de prensa fue digna de «Sorpresa, sorpresa». Primero comparecieron el portavoz, Miguel Ángel Arroyo, y Mijatovic, para dar cuenta del adiós de Schuster tras un «profundo análisis». A continuación, como por arte de magia, se abrió una puerta y compareció desde un lateral el técnico de Pedro Muñoz (Ciudad Real). De esta guisa se consiguió tapar las cuestiones sobre la destitución con las preguntas sobre el nuevo ciclo. Una mezcolanza extraña. Ahora Juande ya trabaja para enderezar el rumbo madridista.