La caza menor despidió 2008 con un balance claramente negativo
El jabalí se está cazando bastante bien en la montaña y sólo regular en las vegas1397124194

Un jabalí a la orilla de un río de montaña; este año las mejores monterías se han realizado en la mo
león
Pese a que la temporada de caza menor no está oficialmente finalizada la mayoría de acotados la han dado por concluida una vez terminadas las fiestas navideñas, de forma que puede resultar necesario realizar un balance. Pocas temporadas han sido tan favorables para el ejercicio cinegético desde el punto de vista climatológico. A falta de lluvias el campo se mantuvo en perfectas condiciones para cazar y tan sólo la nevada de diciembre pudo malograr alguna jornada de caza. En la recta final algún día de niebla y fuertes heladas, pero en el cómputo general apenas se han perdido días de caza. No se puede decir lo mismo de las especies cinegéticas. Regular tirando a floja la perdiz, con notables diferencias de unos acotados a otros, pero sin duda la mayor preocupación ha venido representada por la liebre, la gran ausente en los campos del sur de la provincia. En la montaña, y pese a que un año más no ha podido cazarse la perdiz parda, la temporada ha resultado aceptable. Los acotados que han realizado siembras selectivas y que han controlado las alimañas han tenido perdiz para divertirse. También, y desde la nevada de diciembre, se aprecia una notable entrada de chochas, si bien la distribución de esta ave resulta muy irregular en la montaña leonesa y puede darse la circunstancia de que entre de forma masiva y desaparezca en pocos días de igual forma. La persistencia de nieve en las montañas está facilitando la caza del jabalí, de forma que las últimas monterías están resultando muy positivas tanto en la comarca berciana como en la Cabrera y montaña central.
Más accidentes que jabalíes
A diferencia de otros años, en los que el mayor número de «cochinos» se mataban en las vegas y páramos con cultivos de maíz, este año las mejores monterías se están dando en las áreas de montaña. Las batidas que se realizan en los maizales están dando jabalíes con cuentagotas, pese a que su presencia es apreciable por la gran cantidad de huella que se detecta.
Seis animales abatidos en la última de Laguna de Negrillos es la excepción, pues en otras zonas de la ribera del Esla no llegan a esa cantidad en toda la temporada. Sin embargo raro es el día en que no se produce un accidente de tráfico por atropellos de jabalíes. La conclusión es bien sencilla: si hay tantos o mas accidentes que el pasado año es que hay tantos o mas animales. Lo que ocurre es que la cosecha de cereal lleva mucho retraso.
El maíz no tiene salida y además conserva bastante humedad, con lo que el precio apenas supera los nueve céntimos por kilogramo, unas quince pesetas. En estas condiciones los agricultores esperan a cosechar con la esperanza de un cambio en el mercado o, cuando menos, entregarlo sin descuento. Hasta bien entrado el mes de abril no se recogerán fincas suficientes para poder cazar en condiciones y, para entonces, la veda se habrá cerrado.
El conejo de monte, por otro lado, mantiene un aceptable nivel hasta la fecha sin que la mixomatosis o la hemorragia vírica le hayan afectado sensiblemente en las zonas donde todavía proliferan. Resulta un espectáculo observar la cantidad de conejos tomando plácidamente el sol en la mediana de la autovía de Benavente.
Curiosamente es muy raro encontrar animales atropellados, lo que permite suponer que se han adaptado a la enorme cantidad de tráfico que soporta la N-VI en este tramo. En cuanto a las aves acuáticas el año que acaba de concluir ha sido normal. Los patos azulones se benefician claramente de la normativa en zonas de seguridad y lo mismo que los conejos de la N-VI o las perdices de la Candamia y el cementerio, resulta frecuente observar ánades reales silvestres que se comportan casi como si fuesen domésticos en el río Torío frente al parque de la Candamia en el Bernesga frente al Hostal de S. Marcos.