El Osasuna escapa del farolillo rojo tras arrancar un empate

Rossi (d) y el defensa de Osasuna Miguel Flaño luchan por un balón
villarreal
El Villarreal y el Osasuna ofrecieron un buen partido de fútbol que se resolvió con un empate a un gol y en el que, pese a que fueron los locales los que disfrutaron de más ocasiones de gol, los navarros no demostraron, por su juego, ser uno de los colistas de la categoría.
Sabedor de que la principal virtud del Villarreal es el manejo del balón, Osasuna sorprendió a los locales evitando que el equipo del chileno Manuel Pellegini controlase la pelota y con Juanfran García muy activo. La conexión que estableció con Plasil llevó peligro a la meta de Diego López.
Tras los primeros minutos de mayor empuje del equipo de Camacho, el Villarreal reaccionó y puso en aprietos al meta Roberto en varias acciones con Rossi y Cazorla como principales protagonistas. Así, fruto de esta mejoría, los locales lograron adelantarse en el marcador en una brillante jugada, en la que Cazorla asistió a Rossi, quien controló el balón con gran habilidad y superó la salida de Roberto con la derecha.
Con el gol, el equipo de Camacho se vio obligado a ir al ataque, mientras que el Villarreal esperaba a la contra para sorprender al rival, aunque fue Osasuna el que más inquietó la portería contraria, si bien se encontró con un pletórico Diego López.
En la recta final del primer periodo, el conjunto navarro llevó el peso del choque pero no estuvo acertado en los metros finales.
Osasuna volvió a la carga en el inicio de la segunda parte. Buscó con ahínco al área contraria y Jaroslav Plasil estuvo cerca de establecer el empate, pero por enésima vez, el meta local evitó el tanto en el minuto 53.
Curiosamente, cuando el Villarreal había vuelto a reaccionar y Osasuna había bajado su presión llegó el gol del empate, al aprovecharse de un fallo del francés Pascal Cygan en el rechace tras un centro de Ludovic Delporte. Dady sólo tuvo que empujar el balón al fondo de la portería desde el área chica.
El gol espoleó al equipo de Pellegrini, que se fue al ataque sin contemplaciones y puso cerco al área rojilla. Tras la críticas por su partido ante el Real Madrid, Roberto se reivindicó ayer con una soberbia actuación y, sobre todo, con una espectacular mano tras una gran lanzamiento de Cazorla.