El Valladolid frena el ímpetu de un Athletic que soñaba con la Uefa (2-1)

El jugador bilbaino Llorente, rodeado de contrarios
El Real Valladolid se agarró a su delantero Víctor y al sufrimiento colectivo para doblegar a un impetuoso Athletic Club (2-1) en un buen partido, reñido hasta el final, en el que pudo darse cualquier otro resultado. Los vizcaínos llegaban a Zorrilla retomando el hilo de la Liga tras aparcar su sueño en la Copa. En ambas competiciones el Athletic se está «reinventando», ya que vuelve a ser un equipo hecho a sí mismo con orgullo y raza de ganador.
Los rojiblancos venían de completar un mes de enero tan abarrotado en número de partidos como fastuoso en resultados. De la mano de un sevillano, Joaquín Caparrós, «los leones» han vuelto.
Sin embargo, el técnico andaluz se vio obligado a hacer ayer dos cambios, ya que intentar meterse en dos peleas, situarse en puestos Uefa y en la final de Copa, «erosiona» las fuerzas. Una de esas variantes fue obligada por la lesión de Amorebieta, sustituido por Ustaritz. Con más 4.000 seguidores apoyando desde la grada, el Athletic presentó batalla desde el principio ante un Valladolid que casi repetía equipo.
En el otro duelo andaluz, la oportuna irrupción de Salva Ballesta en el segundo tiempo, propició la remontada del Málaga ante el Almería, que llegó al descanso con dos goles de ventaja, pero no pudo siquiera puntuar ante el acierto del veterano goleador.
Ambos conjuntos se enfrentaron ayer por primera vez en Primera División en el feudo malaguista, ya que la única vez que tenían que haber jugado fue en la campaña 1979-80, con los dos extintos CD Málaga y AD Almería, pero el club malagueño se negó a jugar en Algeciras, sede designada por la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por la clausura de La Rosaleda.
El Deportivo de la Coruña empató (1-1) en Mallorca con un penalti muy discutido transformado por Joan Verdú en la segunda parte, y que neutralizó el gol que había marcado el vasco Aritz Aduriz, el sexto de su cuenta particular, también en ese periodo. El Mallorca acariciaba una victoria muy importante para sus intereses de salir del pozo de la clasificación, pero el penalti, y después, la expulsión de Enrique Corrales por doble amonestación (min. 82), acabaron con sus ilusiones. El cuarto empate de la temporada, no le sirve de mucho al Depor en sus aspiraciones europeas.
El Osasuna abandonó los puestos de descenso tras quince jornadas al encadenar su segunda victoria consecutiva, algo que no conseguía desde hace veinte meses, tras ganar al Valencia con un gol del central navarro Miguel Flaño en el segundo periodo de un partido intenso y con incertidumbre hasta el final (1-0). Primera parte entretenida, a pesar de que el césped no presentó su mejor estado tras las nevadas y lluvias caídas durante el último día en Pamplona, sobre todo con una zona encharcada en la portería de graderío sur, donde defendió primero el Valencia.
La progresión evidenciada por el Getafe en sus últimos compromisos se frenó con la visita del Espanyol, que a pesar de ser incapaz de disimular sus carencias, salió airoso del Coliseum Alfonso Pérez, con un punto para sumar a pesar de disputar la última media hora con un jugador menos. El cuadro de Víctor Muñoz, que respondió a rachas, no supo leer el encuentro cuando Marc Torrejón se marchó del terreno de juego expulsado por el colegiado.