Fútbol | Primera División
El Barcelona sigue en su mundo feliz (3-1)
En una nueva demostración de superioridad los de Guardiola superaron al Sporting

El defensa brasileño del Barcelona, Dani Alves, celebra el tercer gol de su equipo junto al sonrient
barcelona
El B arça sigue viviendo en su particular mundo feliz, sumando victorias en cada partido que juega, como ocurrió ayer frente el Sporting de Gijón al que derrotó por 3-1 en una gran demostración de superioridad, gracias al virtuosismo de Andrés Iniesta, la potencia de Dani Alves y los goles de Samuel Eto-™o.
El equipo de Pep Guardiola ofreció una actuación repleta de detalles de calidad frente a un rival que no tuvo argumentos, ni ofensivos ni defensivos, para frenar al rodillo azulgrana, que sumó su décima victoria consecutiva.
El día en el que Enrique Castro Quini regresó circunstancialmente al banquillo del Camp Nou, por la sanción del entrenador Manolo Preciado, Samuel Eto-™o le homenajeó y marcó dos goles que hubiera firmado el propio Quini.
Salió el Barcelona dispuesto a acabar el partido por k.o. Guardiola había avisado en la víspera que preveía un buen partido, intuía que los asturianos no jugarían replegados. La realidad fue otra, el Sporting lo intentó, pero sin el balón es difícil jugar y hoy la tripleta de centrocampistas, todos ellos canteranos (Sergio Busquets, Iniesta y Xavi) ofreció un recital de juego de precisión.
Las dificultades de los azulgrana para sacar el balón controlado desde atrás, donde debían iniciar las acciones Puyol y Cáceres, no fueron tales, porque los dos centrales apenas se complicaron ante un Sporting que no podía arriesgar en exceso.
Si a la superioridad en el juego se le añade la efectividad en ataque, especialmente en el primer tiempo, el Barça se convierte en un conjunto insuperable. Hoy no acertó a las primeras de cambio Henry, en un remate que sacó Lafuente en el minuto 12, pero Samuel Eto-™o no erró en las dos siguientes. En la primera aproximación del Sporting, llegó el 1-0 del Barça.
Los azulgrana convirtieron un saque de esquina del rival, en una lección de fútbol al contragolpe. Recogió Iniesta un balón, recorrió 70 metros, esperó la incorporación de Henry por la izquierda, el francés se la dio de primeras a Eto-™o y el camerunés definió sin oposición en el minuto 24.
La percepción de superioridad del Barcelona se había concretado. Sin posibilidad de solución, el Sporting no encontraba respuestas ante el fútbol de toque de los locales y con el paso de los minutos, el punta de los gijoneses, David Barral, se confundía entre los mediocampistas azulgranas.
En cuanto Messi empezó a colaborar con Alves, los argumentos del Barça se multiplicaron. Xavi también empezó a aparecer, Busquets volvió a lucir e Iniesta eclipsó a todos con su fútbol fácil en unos minutos en los que los de Guar diola controlaron absolutamente la situación.
La solvencia de Eto-™o quedó demostrada en el segundo balón que tocó. Se asoció con Messi, se plantó ante Gerard Autet, recortó cerca del área pequeña y fusiló a Lafuente en el minuto 40 para el 2-0. El choque estaba sentenciado.