Fútbol | Primera División
Boluda reconoce ante el juez que la asamblea fue «una vergüenza»
Calderón, Nanín y Bárcena no acuden a declarar como testigos en la demanda de impugnación

El presidente del Real Madrid, Vicente Boluda, abandona el Juzgado de 1.ª Instancia número 20 de Mad
madrid
El presidente del Real Madrid, Vicente Boluda, reconoció ayer ante el juez que la última asamblea del club blanco celebrada el 7 de diciembre que costó el cargo a Ramón Calderón fue «una vergüenza», y prometió que en la cita del día 29 no se autorizará el acceso a ninguna persona que no acredite su condición de socio compromisario de la entidad. «No voy a permitir que alguien que no sea socio acuda a la Asamblea», aseguró el máximo dirigente blanco.
También estaban citados a declarar como testigos en la demanda de impugnación por diversas irregularidades que se produjeron en la Asamblea Calderón, el ex empleado Marino Rodríguez, Nanín , y el ex responsable de organización Luis Bárcena, pero ninguno de ellos acudió a la vista previa por las medidas cautelares solicitadas por varios socios, a través del grupo denominado Regeneración del Real Madrid .
El club blanco desea que el auto del Juzgado de Instrucción número 20 de Madrid se demore para después del día 29, o en caso de que se haga público antes, sea denegatorio, ya que considera que no deberían de declararse medidas cautelarse cuando en la Asamblea de ese día figura «la propuesta de dejar sin validez ni efecto los acuerdos de la asamblea de 7 de diciembre de 2008». Ese será el segundo punto del orden del día sobre el que se pronunciarán los compromisarios, después de la propuesta de ratificación de Boluda como presidente del club.
Boluda denunció que en la asamblea de hace tres meses, en la que Calderón recurrió a los Ultras Sur para que le diesen su apoyo, «hubo insultos para todos y fue una barbaridad», y que él también fue víctima de los gritos de desaprobación de los compromisarios que pidieron la dimisión del sustituto de Florentino Pérez. Sin embargo, recordó que los socios «pudieron votar libremente» y las azafatas hicieron el recuento de los votos a mano alzada «como se ha hecho siempre, ya que sólo una vez hace 14 años se votó en una urna».
Para la cita del día 29, el predecesor de Calderón garantizó el sistema de »voto electrónico, personal y secreto«. No se admitirá delegación o representación para el ejercicio de ese derecho, pero sí el sufragio por correo, »con las garantías establecidas en la legislación electoral general«, siempre que los compromisarios aprueben esa modificación de los Estatutos que negaron en su día a Calderón.