Baloncesto | Liga LEB-Oro
El Begar tumba al líder Melilla abase de defensa (79-67)
El dominio en el rebote y los puntos de Stacey fueron claves para reforzar su puesto de play-off

Anthony Stacey, autor de 27 puntos, intenta una canasta ante el aro rival ante la oposición de Ciorc
león
¿Quien dijo que ayer el líder era el Melilla? Pareció todo lo contrario tras el repaso que el Grupo Begar le dio al plantel norteafricano al que bailó desde el primer minuto inflingiéndole una soberana paliza que incluso pudo ser más amplia. En el mejor partido en lo que va de temporada el Begar demostró que su bache es ya pasado y que aspira a brillar en un play-off por el ascenso que tiene cada vez más cerca.
El dicho de que una buena defensa constituye el mejor ataque lo aplicó ayer a la perfección el plantel leonés. Y eso que ante el líder Melilla con un potencial notable bajo los aros la empresa se presentaba complicada. Báez y Bernabé, con un triple incluido, dejaron patente desde el primer minuto a los de Paco Olmos sus intenciones. El 9-3 apenas consumidos tres minutos así lo corroboraba. Y es que ni Caio Torres ni Couthbert eran capaces de superar el juego que bajo aros imponía el Begar. Hasta diez capturas contabilizaban los Báez, Leiva (muy superior a Torres en el uno contra uno), Bradshaw y Peterson. Su rival apenas lograba tres. Pero también en el perímetro los leoneses lucían una mayor consistencia. Con esos parámetros la distancia entre los de De Grado y su oponente se fue ampliando hasta un elocuente 21-14 con el que se cerraban los diez primeros minutos. Pero el recital de juego colectivo del Begar no mermó su intensidad en el segundo cuarto. Con un Stacey brillante desde el perímetro los leoneses superaban un exiguo bache que había permitido a los melillenses acercarse a tres puntos (23-20 y 26-23) merced a un Southall que se erigía en el único peligro para los locales. Del 26-23 que reflejaba el electrónico a cinco minutos para el descanso se pasaba dos minutos después al 32-23 . El festiva l leonés no cesaba y a falta de los segundos 20 minutos su renta de seguridad era ya considerable (41-28). Y eso con una sobresaliente defensa que sólo se había castigado con seis personales. Báez, nada más iniciarse la tercera entrega, situaba el pulso en un 44-26. Pero el límite iba a ser mayor con el 50-31 de Stacey merced a un triple. Restaban cuatro minutos para acometer los diez finales y la estrategia y juego del Begar era muy superior a un líder atascado en su falta de ideas que sólo sobrevivía, y a duras penas, gracias a la calamitosa actuación arbitral que evitaba que los locales dejaran ya finiquitado el pulso. El 56-44 parecía que iba a abrir otro partido pero Stacey se encargó de que no fuera así. Con el 60-47 se llegaba a la última entrega y salvo los cinco primeros minutos en los que el intercambio de canastas permitió al Melilla no morir precipitadamente. Pero con el 65-57 el Begar dijo basta y en con una maravilla de juego liderado por un Stacey pletórtico tumbó al líder con un apabullante 79-67.