fútbol | primera división
El Madrid sufre hasta el límite para seguir vivo en la Liga (3-2)
Higuaín resolvió en el descuento un partido increíble en el que Casquero falló un penalti

Raúl corre a celebrar con Higuaín el gol del argentino que sirvió para que el Madrid se llevara los
madrid
El Madrid se agarra a la Liga tras uno de esos partidos indescifrables, alejado del sello de Juande, que recordaron al tramo final del campeonato conquistado con Capello. Venció por fe, por orgullo, por su carácter ganador, por Higuaín y porque, ciertamente, el Getafe se lo regaló. No le noqueó cuando le tuvo groggy e la primera parte y falló un penalti en los instantes finales, después de que Pepe se ganase una sanción ejemplar por propinar dos patadas a Casquero, en el suelo y con el juego ya parado. El ex sevillista lanzó a lo Panenka, Iker le adivinó la intención y luego Higuaín resolvio con un zurdazo. Ganaron los blancos en el alambre, quizá por ese destino que podría atenazar al Barça, pero acabaron muy mermados. Robben volvió a romperse, eso que comenzó e el banquillo y Pepe cometió un desliz imperdonable que le pasará factura. Ni en el peor campo de regional se ven acciones tan barriobajeras. El Geta se subía a las barbas de su poderoso rival desde el arranque. Lo de Víctor Muñoz dominaban a su antojo y el Madrid vivía tan tranquilo, como si la noche no fuera con él. No ofrecía todavía síntomas de sufrimiento, de angustia, de ansiedad. Pero los getafenses cometieron entonces su primer error grave: no irse con fe a rematar a un clásico de la resurrección. Ni un atisbo de ocasión habían fabricado los locales pero al filo del descanso empataron. Debió haber bronca en el descanso porque al menos el Madrid se transformó en la reanudación. Seguía sin brillar pero al menos achuchaba.
El Madrid se desmelenaba pero chocaba contra el gigante Stojkovic. Higuaín reclamó un penalti. Albín al fin golpeó en un contragolpe. Guti igualó en un golpe franco estratosférico. Pepe cometió un claro penalti a Casquero y le agredió. El ex culturalista falló de forma increíble. La ruleta rusa. Sobrevivió Higuaín, el Madrid que nunca muere.