Baloncesto | Play-off de ascenso a la ACB
Dos cuartos de ensueño y otros dos de pesadilla (79-56)
El Begar sale de vacío de su primer partido de play-off ante Melilla tras dilapidar una renta de nueve puntos con la que llegó al descanso fruto de otro «apagón» de concentración

Clarence Gilbert intenta una jugada bajo la canasta del Melilla ante la oposición de Michael Southal
a.o | melilla
Dejó escapar una oportunidad de oro Grupo Begar para sumar el primer punto de la eliminatoria, después de perder por 79-56 cuando al descanso se imponía por 26-35. Y es que los de Javier de Grado no supieron rematar la faena cuando tenían a su opononente contras las cuerdas, Melilla estaba totalmente «grogui» y prueba de ello es que en el segundo periodo los norteafricanos solamente encestaron seis puntos. Sin embargo, los rojillos no lograron mantener el ritmo de los dos primeros cuartos y tras el descanso sucumbieron ante el poderío de la dupla interior y la mayor aportación del banquillo de los de Paco Olmos. Waleskowski y Héctor García se movieron muy bien en la zona, bien asistidos por un sublime Diego Ciorciari. En el bando leonés, resaltar los trece puntos de Jaime Peterson. Muchos nervios, excesivas imprecisiones en el arranque del encuentro entre melillenses y leoneses. La importancia del partido en liza atenazó las muñecas de los jugadores en los primeros compases del choque, sobre todo las de los hombres del Grupo Begar. En los primeros siete minutos de juego, los entrenados por Javier de Grado sólo anotaron tres canastas en juego, dos lanzamientos de Eulis Báez y un triple de Peterson, (11-7). Su adversario, no obstante, no supo aprovechar la poca eficacia leonesa para abrir brecha en el luminoso. A partir de entonces el choque entró en una fase de constantes alternativas, con canastas de Héctor García y Rocchia. Pero, cuando los norteafricanos tenían todo consigo para poder romper el choque, cinco puntos consecutivos de Gilbert dejaron el electrónico en 20-16 al final del primer cuarto.
No pudo iniciarse mejor el segundo periodo para los de De Grado. Gilbert asumía las responsabilidades y anotaba un lanzamiento desde 6,25 que comprimía aún más el tanteador (20-19). Era el preludio de un gran parcial. Grupo Begar ajustó su defensa, secando a un Melilla Baloncesto que no sabía como superar la asfixiante presión de su oponente. Ni los tiempos muertos solicitados por Paco Olmos daban su fruto y el luminoso se disparó hasta el 22-30, máxima distancia hasta el momento.
El conjunto leonés demostró toda su artilleria en el perímetro, con Báez, Stacey y Gilbert muy enchufados.
Melilla había perdido el control por completo y sus jugadores desaparecieron ante el poco acierto ofensivo. Tuvo que ser Southall quien asumiera los galones y realizara un mate espectacular para truncar la dinámica y colocar el 24-30. Pero nuevamente Stacey, con otro triple, elevaba el marcador hasta el 24-33. Bradshaw establecería una máxima de once (24-35) antes de que Southall anotara dos puntos para que el encuentro se marchara al descanso con 26-35. Y, tras el paso por vestuarios, la debacle. Melilla saltó a la cancha con la lección bien aprendida. Victor, Ruiz y Southall dejaron bien claras las intenciones de los de Olmos, que no estaban dispuestos a dejarse sorprender en su cancha. De Grado tuvo que pedir tiempo muerto ante la avalancha local. Tras las indicaciones técnicas, tampoco se produjo la reacción. Diego Ciorciari inició el festival con dos triples consecutivos y Waleskowski le secundó con cuatro puntos más. Melilla estaba ahora anotando todos los puntos que en los dos primeros periodos se le habían resistido (56-44). Sumido en una profunda depresión, el último cuarto no fue más que un suplicio para Begar León.