El corro | marro
Lo que queda por hacer...
De entre lo mucho que resta por hacer y aún valorando lo que de positivo se pueda estar haciendo, lucha femenina, la rectificación sobre las eliminatorias previas enredadas con las eliminatorias diferidas que hubiese resultado otro follón interpretativo de lo más confuso para el espectador-¦
De entre lo mucho pendiente, medidas reductoras antieternización de los corros -fundamental-; incorporacion de nuevos corros (de la descompensación del calendario ya nos ocuparemos otro día); medidas de prevención/atención/cobertura lesiones y que una temporada más -por simple cumplimiento estadístico- volverán a hacer estragos allá por agosto.
I + T + a : Ideas más Trabajo más apoyos. Todo ello impulsado desde los cimientos, desde la base, y no desde el tejado. Y obviando acciones para la galería, versus obviando el exhibicionista escaparate fotográfico presidencial (y éso que lo es «en funciones»). Así es que institucionalizada ya, a lo que parece, este galerista rito presidencial de partida que se perpetúa en el tiempo, el transcurrir de la lucha leonesa apunta a retomar su rutina aluchera.
Nada que objetar, muy al contrario, al mantenimiento -mejora e impulso?- de los elementos escénicos, de la estructura escenificadora. Muy bien mantener la expresada apuesta por la lucha femenina, por la que tanto vinimos suspirando desde esta columna («no a la lucha mixta de la estampa impresentable de chico luchando con chica / difundirla desde los corros de mayores-¦») Pero no sólo dándoles cancha en los corros del calendario general de verano, sino haciendo proselitismo y captación de luchadoras para aumentar el número de licencias y consecuentemente de participación. Y para ello captación en colegios, monitores «en serio», competiciones específicas y exclusivas para chicas etc. Que, en suma, propicie un incremento de fichas femeninas que eviten «el una contra ninguna» o situaciones similares.
Ya que estamos hablando de los corros de de verano ¿que este columnista no aparece por los corros? Qué es, que los columnistas/comentaristas políticos de este diario -Jauregui, Bocos, Casado, Cavero, Calvo, J. Navarro-¦- han de ir detrás de los personajes políticos para hacer su análisis de la actualidad política? Ponen su radar al panorama político y a analizar en base y en función de lo que perciben. Cronistas y reporteros de trinchera realizan el seguimiento día a día.
Esto a alguno le resultará una petulancia, pero es nuestra realidad y la de tantos otros columnistas analistas de todo orden y pelaje. Podíamos haberlo simplificado con un evasivo «para lo que hay que ver», como nos comentaba un exigente y crítico -y por lo mismo también analista- aficionado de «Gijón del Porma»(el bueno de Cesarino). O justificarnos con la actitud de un luchador de superélite, al que no le va lo de presenciar los corros como mero espectador y que se iba nada más luchar si no le retenían otros compromisos o protocolos; esperemos, admirado Héctor, que no nos desmientas, confirmación al tiempo que es mucho más lo que nos une que lo que nos separa (quizás parafraseando a Lorca que «amaba a España porque no le gustaba», amamos la lucha leonesa porque no nos gusta-¦en su estado actual).
En cuanto a nuestro querido León no solo le amamos porque no nos gusta (el rumbo que lleva), sino porque diera la impresión de que -cual diría el ilustre astorgano Luis A. Luengo- solo presumiera de León el que no puede presumir de otra cosa. Y alguno parece que siempre estuviéramos condenados a aliarnos siempre con lo humilde y más o menos marginal: con los perdedores, vaya. Todo un orgullo, por cierto.
Lucha leonesa y algo más. Algo más: el implicarse, el «lucharleonesamente», ante el agravio avasallador de la línea de alta tensión Sama-Velilla que siguen empeñados en endosarla sobre el sufrido y aguantador territorio leonés. Y frente a lo que se posicionó aquella pancarta de la Plaza Mayor en el luchístico Memorial Reino de León: «Desde el Bernesga, el Torío, el Curueño, el Porma, el Esla, el Cea, la lucha leonesa clama: no a la Sama-Velilla».
Y que en su momento luchadores de Campohermoso se posicionaron con el testimonial lazo verde. Pues sigue siendo el momento de seguir posicionándose a la vista del momento que se está viviendo con la agraviante línea. «Lucha leonesa / la lucha de un pueblo», rezaba otra luchística pancarta en la citada ocasión de la Plaza Mayor. «¡¡Lucha leonés!!» despide el himno a la lucha leonesa: la lucha por León. Y desde esta columna, ya saben, siempre el espíritu de lucha leonesa que rebosa y rebasa-¦ algo más.